martes, 10 de diciembre de 2013

20- It's time



<<Ponte un vestido hermoso, ésta noche será especial. Te quiero amor>>  

Miré la pantalla encendida de mi teléfono y suspiré. Claro que iba ser una noche especial, al menos para nosotros.

Rebusqué en mi armario y simplemente no encontré algo “lindo” eso no figuraba en mi vestuario. Recordé que en el sótano tenía varias cajas en donde guardaba los vestidos que me regalaban de las pasarelas, algo debía encontrar.

Con pereza entré al sótano, encendí la solitaria bombilla y escaneé el lugar en busca de esas cajas. Según recuerdo les había puesto una gran etiqueta que decía “mierda”.

Subí y me encontré a Louis con Eleanor y Madeleine, éstas parecían ser las mejores amigas. Louis notó la caja que cargaba e intento quitarla de mis brazos, lo deseché, en realidad la caja no es tan pesada.
-       ¿Qué traes ahí preciosa? –preguntó.
-       Son sólo unos estúpidos vestidos. Al parecer voy a tener una velada romántica con Gaspard. –miré a las dos chicas-. Tú sabes, quiero estar bonita para la ocasión.
-       Tú eres hermosa ___, no necesitas esas porquerías de vestido, por cierto ¿De dónde sacaste eso?
-       Son los vestidos que me han dado de las pasarelas, aunque no se cual elegir. –Miré a Louis rascando mi cabeza y él dio un trago a la cerveza que traía en manos, se encogió de hombros- Puedes llevar el vestido que te dio Louis Vuitton.
-       Tienes razón, es lindo. Creo que aún conservo los Christian Loboutin negros. Gracias Lou.
-       De nada pequeña.
-       Chicas… -éstas me miraron, sus rostros asomaban sorpresa, supongo por la ridícula charla que acababa de tener con mi hermano, extendí la caja hacia ellas y me encogí de hombros-. Ustedes utilizaran estos mejor que yo. Además aún tengo desfiles por delante y me regalaran más.
-       Oh… gracias. –Eleanor sonrió tímida. Tomaron la caja y comenzaron a rebuscar lanzando grititos de sorpresa y exclamación. Louis me miró sonriendo, lo fulminé. Esto no quiere decir que me guste su chica.

Regresé a mi habitación, el dilema de lo que vestiría ya estaba resuelto así que sólo necesitaba relajarme. Justin había ido a ser unas diligencias de última hora. Dank se encontraba aún recogiendo almas y Louis se había quedado a cuidar de las chicas, aún no sabíamos qué hacer con ellas cuando nosotros nos marcháramos, pero ese es un asunto que resolveremos después.

Llené la bañera con agua caliente y esparcí sales aromáticas. Me recosté y cerré mis ojos levitando en un pequeño sueño. Cuando sentí que el agua perdía su calor, envolví mi cuerpo en una toalla. Caminé descalza por la alfombra y me postré frente al espejo. Hoy, de alguna manera lucía diferente. Tomé el secador de cabello y lo pasé rítmicamente por mis hembras castañas. Lo acomodé un poco y apliqué una ligera capa de maquillaje.

Miré el vestido y sonreí. Ese día que desfilamos Louis había estado muy nervioso, era su primera pasarela y creía que iba a caer. Jugué un poco con su mente y reproduje una imagen donde el caía frente a todo. Casi lloró, y cuando se enteró que fue una pequeña bromita no me habló durante una semana.

Lo cogí y me lo puse. Dudé un poco a la hora de colocarme esa enormidad de zapatos, pero de igual manera me los calcé. Me quedé un momento frente al espejo observando mi reflejo.

-       Luces hermosa nena. –Dank se encontraba situado tras de mí.
-       Tú luces como la mierda. –ambos soltamos una risita y me volteé para estas frente a él, con sus brazos rodeó mi cintura y apoyé mi cabeza en su pecho.
-       ¿Qué te preocupa nena?
-       No lo sé… sólo estoy un poco nerviosa. –admití.
-       Todo saldrá bien. Ahora sal y ve con ese hijo de puta antes de que lo mate por querer a mi chica.

Salimos riendo y me encontré frente a Louis, se acercó rápidamente y me envolvió en un tremendo abrazo de oso.
-       Cuídate princesa.
-       Lo haré.

Ambos me acompañaron hasta la puerta, donde una gran limosina me esperama. Me monté y exhalé profundamente.



Había llegado la hora.

lunes, 9 de diciembre de 2013

19- In the end



Ha pasado alrededor de dos semanas, eh pasado pegada a Black Hand como una lapa. El cada día afirmaba estar más enamorado de mí y yo no hacía más que soportar el asco que él me causaba. ¿Quién diría que soy una excelente actriz?
-       ¿Cómo van las cosas con Gaspard? –di un trago a mi cerveza y eché un vistazo a mi alrededor. Me encontraba con Dank en el bar donde suele hacer las presentaciones con su banda. Habíamos decidido darnos un respiro y tomar algunas bebidas. Pasar mucho tiempo a lado de Black Hand puede ser estresante.
-       Bien.. supongo. El idiota cree que en verdad lo amo. Y lo sé porque me eh metido en su mente, se ha vuelto tan vulnerable.
-       Es lo que necesitamos. Si él es débil, que por supuesto lo es, será más fácil derrotarlo.
-       Sí, eso creo yo. –murmuré distraídamente mientras daba otro sorbo.
-       ¿Ha sucedido algo con Zayn? –no sé por qué preguntó. Dank sabía que ese tema me saca de quicio. Negué.
-       Nop. Al parecer está muy feliz con Leighton. No te imaginas cuantas ganas tengo de destrozar a esa perra.
-       Lo imagino. Te prometo que después de deshacernos de Black Hand podrás hacer con ella lo que quieras. –extendió su dedo meñique y lo engancho al mío. Amo a mi mejor amigo.
-       Espero que los chicos estén listos. Han estado entrenando muy duro. Al parecer también tienen nuevas estrategias. Necesitamos hacer eso también Dank, sé que somos fuertes, y juntos lo somos más. Pero necesitamos estar listos, no debemos confiarnos demasiado.
-       Sí, creo que tienes razón. Somos el mejor equipo en el mundo nena. –ambos reímos.

Tomamos nuestras cosas y salimos de ahí para regresar a casa. Los chicos aún no regresaban por lo que nos instalamos en la sala para planear nuestras propias estrategias. La muerte y un ángel vudú son muy poderosos juntos.

Durante tres días Dank y yo entrenamos en un terreno baldío, intercalaba los entrenamientos y las visitas a Black Hand, llegaba con mi amigo tan frustrada de ver a Zayn y a Leighton juntos que estaba dispuesta a destrozar todo. Explotamos nuestros talentos tanto como pudimos.
Estamos listos.

***
-       ¿Está todo organizado?
-       Sí señor. Hemos organizado a los Dark Guardians en grupos según su poder. Los débiles irán primero, serán fáciles de eliminar y quizá ellos ya estén cansados cuando tengan que lidiar con los más fuertes.
-       Buena idea Gru. Ahora sólo necesitamos hacerles una emboscada para que vayan directo a donde los queremos.
-       Eso también está solucionado señor. Tenemos pensado usar a la chica como cebo.
-       No me gusta el hecho de que otras personas la toquen, ella es mía. Pero si queremos terminar con esto así será. Tengan todo listo.
-       Como ordene señor.

Corrí sigilosamente hacia el otro extremo de la puerta, haciendo notar como si acabara de llegar. El tal Gru me miró con una sonrisa ladeada, lo ignoré y entre al despacho de Gaspard. 

Éste se encontraba leyendo unos papeles, carraspeé y me senté en la silla donde el tipo antes se encontraba, aún se sentía el cuero tibio. Tan sólo de pensar en su trasero ahí me estremecí.
-       Hola cariño. ¿Cómo va tu día? –preguntó.
-       Bien, he ido a comer un poco de pizza al lugar de Benny, después fui a casa a dormir.
-       Sabes que no me gusta que duermas tanto, te hará mal. –me reprendió y esbocé una sonrisa falsa.
-       No te preocupes querido, estaré bien. –me puse de pie y besé cortamente sus labios-. Tengo que irme, la estúpida novia de Louis estará en casa y la odio.
-       Debe de ser una zorra. –carcajeó.
-       Absolutamente. Nos vemos amor.

Salí apresuradamente de casa de Gaspard, lo de Eleanor era verdad, ya no la odio demasiado, pero aún así no la tolero. Sus pensamientos acerca de mi hermano son totalmente asquerosos. Me propuse a no leer más su mente.

Entré a casa y allí se encontraban todos. ¿Qué acaso nadie tenía su propio hogar? No había día en que no los viera aquí. Saludé a todos y después llamé la atención de Dank. Siguiéndome entramos a mi habitación.
-       ¿Tienes algo de información, chica enamorada?
-       Claro que sí chico idiota. –él rió sonoramente-. Al parecer agruparon a los DG según sus poderes. Dejaran que los débiles nos ataquen primero esperando que eso nos agote, después nos atacarán con los supuestamente “fuertes”
-       Un plan bueno pero estúpido. –meditó.
-       Lo sé. Al parecer encontraron un lugar donde quieren enfrentarnos.
-       Si ellos quieren que nosotros vayamos hacia ellos, deben de tener un buen plan para hacerlo. Utilizaran una buena carnada, aunque ahora que lo sabemos será razón suficiente para ir. ¿Me pregunto con que nos chantajearan? Debe ser algo bueno, y que nosotros queramos, algo que saben que nos hará ir hacia ellos voluntariamente. –su voz se fue haciendo queda a medida que terminaba la frase, me miró atentamente y se quedó tieso.
-       El cebo seré yo.

La habitación se quedó en silencio por unos cuantos minutos más. Imaginé que Dank simplemente sopesaba lo que acababa de decirle. <<No dejaré que te hagan daño>> “Lo sé”  Se acercó para envolverme en un fuerte abrazo. Apreté su cintura y suspiré.
-       Ahora que sabemos que harán, debemos planear cómo atacaremos. Aunque el plan de los arcángeles es muy bueno.
-       Sí, yo creo que debemos hacerlo así.

Nos separamos y después salimos hacia la cocina. Un rico olor se desprendía desde allí, Eleanor y Madeleine, ambas con delantales partían rítmicamente mientras charlaban. Las miré con una pequeña –pequeñísima- sonrisa y fui hacia donde se encontraba mi castaño amigo.
Me senté junto a él en el sofá y apoyé mi cabeza en su hombro.
-       Mucho amor pondrá celosa a Madeleine –susurró a mi oído, golpeé su hombro y soltamos unas risitas-. Es broma muñeca, sabes que te amo sólo a ti.
-       Estás mal Bieber, ella es mía. –Dank se sentó a mi otro lado y me haló a su fornido pecho-. Ambos sabemos que tú no eres el chico de su vida. ___ no podría resistirse a alguien como yo.
-       Ustedes sí que están locos idiotas. –terció una voz-. Esa princesa es totalmente mía.
-       Saben chicos, tengo demasiado amor para dar. –bromeé extendiendo mis brazos hasta donde pude. Louis corrió y se refugió en ellos, lo apreté con fuerza y besé su cabeza. Se hizo un hueco entre Justin y yo y se sentó. Dank colocó mi cabeza en su regazo y los chicos acomodaron mi cuerpo de forma que quedé sobre ellos. Mi cabeza fue masajeada rítmicamente haciendo que me relajara al instante. Cerré mis ojos dormitando.

-       Está todo planeado señor. Llamaremos a la chica para comenzar.
-       Eso está bien Gru, yo me encargo de ___. Quiero que todos los DG estén listos para que cuando ellos lleguen comiencen a atacar.
-       Sí señor. Tenga por seguro que ganaremos ésta batalla. Lo mantendré informado de lo que acontezca, mañana usted será el líder absoluto.
-       No lo dudo. Ahora desaparece de mi vista. Tengo cosas que hacer. Mañana es el gran día.

Me levanté abruptamente sobresaltando a los chicos. Dank me miró con confusión, su ceño estaba fruncido. Miré alrededor y noté que sólo nosotros estábamos en la habitación.
-       ¿Sucede algo malo nena?
-       Lo escuché… escuché todo.
-       Relájate cariño. –acarició mi espalda-. ¿Qué escuchaste?
-       Está todo listo.
-       ____ nos estas asustando.
-       Mañana es el gran día. –Repetí las palabras que Black Hand había pronunciado. Louis y Justin me miraron con confusión, pero Dank lo entendió todo. Sus ojos se volvieron oscuros y sentí su energía radiar por su cuerpo.
-       Creo que nos hemos perdido de algo. –dijo Justin, Louis a su lado asintió-. No les haría mal explicarnos.
-       Mañana será el día en que nos enfrentemos a Black Hand.

Sus rostros cambiaron al darse cuenta de lo que mis palabras significaban.



Mañana sería el día del juicio final.

viernes, 22 de noviembre de 2013

18- Always be together



Reajusté mi chaqueta de cuero, supongo que ese es un acto reflejo de mi nerviosismo. Toqué el timbre repetidas veces pero nadie contestaba. Estaba a punto de desistir cuando la perilla se movió y apareció él.
-       ¿Qué mierda haces aquí? –pregunté con enojo, el chico me miró con miedo, intento cerrar la puerta pero la detuve con un puntapié-. Te hice una pregunta.
-       Vine a visitar a Leighton.
-       Demonios Zayn, ¡tú no deberías de estar aquí! –tomé mi rostro entre mis manos y resoplé de frustración, Malik se había metido a la boca del lobo-. Da igual, ¿está Gaspard por aquí?
-       Uhm, en realidad no lo sé –se rascó la nuca-. Como dije, sólo estoy de visita.
-       Muévete. –le ordené, se hizo a un lado y entré a la casa, seguía igual que siempre, nada había cambiado. Eso sólo demostraba lo trastornado que estaba Black Hand. Me dejé caer en el sillón y subí los pies a la mesilla que se encontraba frente a mí. Me crucé de brazos y miré a mi compañero-. ¿Qué esperas para llamar a tu noviecita?
-       Eh, yo…
-       ¿Alguien me necesita? –se escuchó su voz chillona, dios, lo que uno tiene que soportar. Puse mis ojos en blanco y la miré.
-       Quiero hablar con Gaspard.
-       Él no está disponible en estos momentos, y mucho menos para ti.
-       Como sea –dije con indiferencia-. Vine a verlo y lo voy a hacer.

Caminé hacia la oficina, como dije, todo está como antes. Nada ha cambiado. Escalofriante.
Sin tocar abrí la puerta, y la silla giratoria –la cual estaba dándome la espalda- se movió quedando de frente.
-       Te dije que no estaba disponible zorra.
-       Leighton, nunca más vuelvas a llamar zorra a ___. ¡Entendido! –la chica asintió asustada-. Y siempre estaré disponible para ella. ¿es que nunca entiendes niña? –de acuerdo, me gustó que humillara a esa tipa frente a mí, se lo merecía-. Ahora ¡largo! Déjame a solas y que nadie moleste.
-       Gracias por concederme algo de tu tiempo Gaspard.
-       Amor, para ti lo que quieras. ¿A qué debo el honor de tu visita? –hora de la actuación.
-       Pues… estuve pensando lo que dijiste el otro día ¿sabes? –agaché la mirada-. Y sé que Zayn ya no me quiere. Y estoy harta de estar buscando a mi alma gemela cuando sé que eres tú. –el sonrió, maldito bastardo-. Estoy cansada de fingir, y por eso estoy aquí. Estoy dispuesta a darte mi corazón. Gaspard yo… te amo.

Él se puso de pie en un salto y me rodeó con sus brazos, me hizo girar en el aire y me besó lentamente. Juro que me daban ganas de patearlo en las bolas, correr al baño y tomarme todo un bote de enjuague bucal.
Me depositó de nuevo en el suelo y tomó mi mano entrelazándola con la suya. Sus ojos demostraban ternura, amor. Pero sé que ese no es amor del verdadero, es sólo una simple obsesión. Black Hand está seriamente enfermo.

Salimos de su oficina y caminamos hacia la sala. Leighton y Zayn aún se encontraban ahí. Ambos nos miraron sorprendidos. Los ojos del moreno con una pizca de ¿dolor? No entiendo por qué, él me había dejado por la zorra operada.
-       Quiero presentarles oficialmente a ____ Tomlinson, mi novia. –dijo Gaspard besando mis manos aún unidas con las suyas. Quise hacer una mueca de asco pero me contuve.
-       Querido, tengo que regresar a casa. Mi hermano seguramente estará preocupado.
-       No tienes que volver con ése inútil, pronto me desharé de él.
-       Más te vale no hacerlo porque me enfadaré contigo. –tomé su rostro en mi manos y lo besé.
-       De acuerdo, nos vemos luego amor.

Salí de la casa conteniendo el aliento. Al estar en el exterior lo expulsé. ¡Santa mierda! Todo había salido bien. Al parecer Black Hand es más estúpido de lo que creíamos, eso o que realmente está enamorado de mí, pero yo voto por que es estúpido.

Me concentré y aparecí en casa. Los tres chicos sentados en el sofá viendo un partido de baloncesto. Joder, mientras que yo me ensucio ellos holgazanean.
-       Jodidos bastardos. –dije asustándolos, el trío estaba tan concentrado que ni siquiera me notaron.
-       ¿Cómo te fue nena? –preguntó Dank.
-       Absolutamente bien. Lo que eso me recuerda… -fui hacia el baño y me lavé los dientes repetidas veces, haciendo mucha espuma alrededor de mi boca. Necesitaba quitar el rastro de Black Hand fuera de mí.
-       Pareces un perro rabioso. –los tres rieron por el comentario de Justin.
-       Cierra el pico.
-       Ahora dinos qué fue lo que pasó.
-       Lo resumiré, al llegar a la casa Zayn me abrió la puerta, no sé qué mierda hacía ahí pero no es algo bueno. Como sea, después me encontré a la zorra de Leighton la cual no me dejaba ver a Black Hand, pero saben cómo soy –asintieron- así que sólo fui a la oficina y ahí estaba él. Le hice creer que era el amor de mi vida y bla bla bla, esas mierdas.
-       ¿Te creyó? –preguntó Louis incrédulo, asentí.
-       Absolutamente, después dijo que era su novia. Me dijo que se desharía de ustedes pero le dije que ni lo intentara. Después salí diciéndole que regresaría y aquí estoy.
-       Felicidades ____, esto está marchando justamente como lo planeamos.
-       Pronto nos desharemos de Black Hand y los Dark Guardians.

Dank corrió hacia la cocina y volvió con una botella de champán. Llenó cuatro copas y cada quien tomó una.
-       Todos para uno… -dijo él-

-       Y uno para todos.

sábado, 16 de noviembre de 2013

17- Revenge is sweeter



¡Mierda! Zayn había hecho que me molestara, no eso se quedaba corto. Furia, era lo único que corría por mis venas. Mi cuerpo se sentía como si quisiera explotar.
Mi madre me esperaba sentada en su lugar habitual, sentada con su taza de té me miró inquisitivamente.
-       ¡Estoy que me lleva la jodida mierda mamá!
-       Ese vocabulario jovencita –me reprendió, suprimí una sonrisa, me encantaba cuando me regañaba de esa forma, es tan gracioso-. Vi lo que sucedió, no te preocupes cariño, eres más fuerte que esa zorra.
-       Ese vocabulario madre. –me burlé de ella, tomé asiento y una taza de té fue depositada en mis manos. Tomé un poco. Louis siempre trataba de arreglar los problemas con té, decía que ayudaban a relajarte, vaya mierda. Esto no me calma para nada-. Te juro que estuve a punto de matarla.
-       ¿Y por qué no lo hiciste? Ambas sabemos que eres muy capaz de ello.
-       Porque quiero ver la cara de Zayn cuando se entere de que todo lo que ella dijo es mentira.
-       Eres como tu padre ___, ambos son tan orgullosos. Pero sólo haces eso por que estás enamorada de él y te duele.
-       Ha pasado tiempo desde la última vez que me sentí así, y nunca lo había sentido con esta intensidad. –me recosté en su regazo mientras sollozaba-. ¡Oh madre! Duele tanto, justo aquí –señalé mi pecho.
-       Es tu corazón hija, te dolió la traición de ese chico porque lo amas.
-       Como sea. –me puse de pie en un salto-. Creo que iré con Dank, tenemos almas que recoger, quizá eso me hará sentir mejor.
-       De acuerdo, y no te olvides de nosotros, todos aquí le extrañamos. –sonrió dulcemente.
-       Dale un beso al abuelo.

**

Dank y yo mirábamos a la pobre anciana postrada en la camilla del hospital, era su hora. Mi amigo le dio el discurso de que volvería, regresaría en otro cuerpo, viviría otra vida y bla bla bla. Esas cosas aburridas que él dice.
Por fin, la ancianita vio el túnel que tenía que atravesar, no sin antes dar una mirada de miedo hacia mí. Honestamente no es muy lindo ver a la muerte y a una traga almas juntos.
-       ¿Cómo te sientes ahora? –preguntó cuidadosamente.
-       Un poco mejor, ya no siento el deseo de matar a alguien.
-       Menos mal. –se burló enganchó su brazo con el mío-. ¿Qué tal un poco de pizza?
-       Suena extraordinario.

Ambos aparecimos dentro del local Pizzapopolous, tomamos asiento dentro de una cabina y después hicimos nuestra orden. Comenzamos a degustar tal manjar, estaba tan distraída mordisqueando un pedazo de champiñón que no vi a dos personas entrando al local.
Tomaron asiento justo en frente nuestra.
-       El imbécil está aquí. –canturreó Dank, su ceño estaba fruncido pero pronto fue remplazado por una sonrisa malévola-. Creo que la chica debe tener un encuentro cercano con la muerte.
-       ¿Cómo harás eso?
-       Yo no. Tú lo harás nena. Hazla creer que se atraganta con su pizza y después conoce a la sexy muerte.
-       Bastardo ególatra. –le susurré, él lo escuchó ya que enarcó la ceja enfatizando su punto.- de acuerdo, sólo porque odio a esa tipa.

Hice lo que me pidió, sólo que no sólo a ella, si no que a todos en el restaurant, si ellos veían que algo le sucedía a la chica se inquietarían, así que les hice creer que todo estaba bien –incluido Zayn- la chica en cuestión de segundos comenzó a ahogarse, Dank se paró de su asiento y se colocó justo a su lado. Compartió unas palabras con ella y regresó dándole un gran mordisco a su trozo de pizza.
-       ¿Qué fue lo que le dijiste?
-       Sólo me presenté, ya sabes el impacto que causo en algunas personas, es lo que tiene ser ardiente.
-       O quizá porque eres la muerte. –enfaticé. Regresé todo a la normalidad y la chica nos miró, su rostro estaba blanco como la tiza, sus rasgos mostrando miedo total. Y como somos unos chicos malos sonreímos, de esas sonrisas macabras que hacen que te orines en los pantalones.
La chica tomó a Zayn del brazo y apresuradamente salieron por la puerta giratoria.
-       Dame esos cinco nena.

**

Justin junto a Madeleine y Louis con Eleanor se encontraban sentados en el sofá, compartiendo comida chatarra mientras veían una película. Bastardos holgazanes.
-       Oye dame un poco de esos doritos. –Dank se sentó junto a ellos y le quitó la bolsa a Justin.
-       Yo también quiero, definitivamente sí, y también un poco de esa… ¿esa son mis cherry coke? –miré la mano de Eleanor, y si, ella sostenía una de mis sagradas Dr. Pepper, joder, podrían meterse conmigo, pero nunca con una de esas diosas-. ¿Quién coño te dio permiso para agarrar eso?
-       Yo sólo… sólo lo tomé.
-       Quizá seas tarada pero esas están marcadas con mi nombre. –señalé una etiqueta que decía ___-. ¿lo notas? Significa que no debes tomar éstas.
-       Basta ___. –dijo Louis incómodo. Supongo que por el hecho de estar entre su hermana y su novia-. No es para tanto.
-       Jódete William.
-       Uh, alguien está enojado.
-       Cállate Drew. Jódanse todos. –Dank me miró con cara de cachorro y tuve que reprimir una risa al verlo-. Tú no Dankie.
Fui hacia mi habitación, joder, cualquier cosa hace que me enoje, como cuando esas chicas tienen algo que se llama periodo. Gracias al cielo divino que yo no tengo eso, no sé como me comportaría, quizá como un bebé llorón.
Aterricé de un salto en mi cama y cubrí mis ojos con mi brazo decidida a dormitar.

Necesito que estén aquí enseguida, los Arcángeles han decidió qué acciones tomar contra Black Hand y sus Dark Guardians. Los espero a todos aquí en cinco minutos.

Mierda, esto era lo peor de tener una conexión con mi padre. Rápidamente me cambie de ropa y tomé mi chaqueta, salí casi echando humo por las orejas. Devuelta en la sala –la cual estaba a oscuras- pude ver a todos entretenidos viendo la película, incluso a Dank. Traidor.
Encendí las luces de golpe y todos se quejaron a unísono.
-       Tenemos que irnos. Padre quiere vernos en cinco minutos.
-       ¿Es necesario? –preguntó Justin en tono indiferente.
-       Si quieres deshacerte de Gaspard claro que lo es.
-       Mierda, cariño tengo que irme. –besó los labios de Madeleine y después estuvo a mi lado.
-       No coman delante de los hambrientos por favor. –dijo Dank
-       Apúrate William.

Louis me echó una mirada furibunda y se despidió de su chica. Los cuatro juntos nos encaminamos hacia la Eternidad. Padre se encontraba sentado junto a los otros Arcángeles.
-       Y bien, ¿Qué han decidido hacer?
-       Hemos estudiado a profundidad a Gaspard. –dijo Azahel-. Y su poder es demasiado limitado. Creemos que tú podrás derrotarlo. Justin y Louis, quizá Dank podrán encargarse de los DG.
-       Uhm, no. Yo estaré detrás de ___. –Dank miró al arcángel frunciendo el ceño-. Cubriré su espalda.
-       De acuerdo. Entre los dos su poder será superior que el de ese mundano. –explicó Uriel.
-       ¿Sólo iremos y atacaremos como cavernícolas?
-       Hemos estado planeando una estrategia. Su guardián Ed Sheeran, nos ha estado informando como van las cosas por allá, así que tenemos un plan muy elaborado y eficaz.
-       Siéntense chicos. –Azahel puso una silla a su lado y me indicó que me sentara. Padre decía que yo siempre había sido su favorita. Nunca supe por qué, siempre creí que los arcángeles me odiaban por ser una especie de muto, pero al parecer era lo contrario.
El Hombre Viejo compartió unas palabras con Dank, ése tipo estaba siempre al pendiente de él, desde que Dank había roto las reglas por su chica, Pagan Moore, el Hombre Viejo siempre lo tenía en la mira.

-       Entonces, todo está hecho. –pronunció Azahel-. Éste plan se llevará a cabo el día y la hora acordada. ¿alguien tiene algo que decir, opinar? –todos negamos frenéticamente-. Ok, los veo en unos cuantos días muchachos.


En pocos días Black Hand llegaría a su fin.



Les quería avisar que la fic no pasará de 25 capítulos, así que prepárense para el final :) xx