miércoles, 30 de octubre de 2013

15- Soul



Miré a Zayn, su rostro con una expresión atemorizada, intenté tranquilizarlo, pero demonios, yo tenía miedo.
Con sumo cuidado abrí el pomo de la puerta. Exhalé un enorme suspiro al ver a tres hombres parados detrás.
-       Son unos jodidos idiotas. –exclamé cuando los dejé entrar. Los tres se encontraban con sus ropas sucias, rasguños en sus rostros y rastros de sangre seca.
-       Lo sentimos. –contestó Louis, no importaba que me dieran un tremendo susto, mi hermano estaba aquí, completo, sólo unas cuantas heridas superficiales, eso sí que importaba-. Ninguno creía tener la fuerza necesaria para abrir por sí solo. Fue un martirio para mí tocar el timbre.
-       Entonces, ¿me explicarán que pasó?
-       Dale un descanso al hombre ___. –murmuró Dank-
-       Llamaron diciendo que si no estaba en un lugar exacto matarían a Eleanor –comenzó Louis- fui hacia allí pero no había nada. Fue cuando me di cuenta de que sólo era una trampa. Después cuando regresaba al restaurant me topé con uno de los Dark Guardians reclamando a Goer. ¿Qué diablos es Goer?
-       Umm, creo que nosotros te debemos esa explicación Lou. –dije.
-       ____ y yo tenemos a uno de ellos. Supongo que ese es su nombre. –Dank se acomodó en el sofá para continuar hablando con más comodidad-. Tienen miedo de que él suelte toda la sopa.
-       ¿Ya les dijo algo?
-       Aún no. Está encerrado en el sótano.
-       Entonces no hay que esperar más. –Louis se levantó precipitadamente e hizo una mueca. Se levantó una camisa y dejó ver un gran rasguño de uno de sus costados. Caminé hacia él y lo curé. Lo mismo hice con los demás.
-       Deberías ir a ver a tu chica. Estaba muy asustada Lou, está en tu habitación.
-       Gracias enana. –musitó quedamente. Camino con decisión hacia su cuarto y miré a mis dos amigos junto con Zayn.
-       Deberías ir a dormir Malik, puedes tomar la habitación de invitados, es la puerta color marrón. –el chico se despidió y caminó con paso lento hasta la habitación, esperé hasta que hubo entrado y con decisión me puse de pie.
-       Es hora de hablar con nuestro amigo Goer.

**

-       Es mejor que hables amigo. No tenemos demasiada paciencia.
-       No les diré nada. –escupió en la cara de Dank- Son unos malditos hijos de puta.
-       Tratamos de hacerlo de una forma sencilla –dijo Justin- pero al perecer quieres hacer esto muy difícil. – sus ojos se tornaron blancos, de su brazo una enorme serpiente descendió. Hizo su camino por las piernas de Goer y se posó justo delante de su cara, mostrando sus colmillos llenos de veneno.
-       ¡Aleja esa maldita cosa de mí! ¡Quita esa mierda de mi cara!
-       Tan sólo dinos que planea hacer Black Hand y lo haré.
-       Ya les dije que no diré nada. –La serpiente mordió justo la esquina de su hombro, pequeñas gotas de sangre comenzaron a brotar.
-       ¿Saben qué? Ya estoy harta de éste imbécil. –Dije, eran mis primeras palabras desde que había entrado al sótano.- Salgan, yo me encargo de esto.
-       ¿Estás segura?
-       Completamente, Dank, estaré bien.

Los dos se fueron dejándome sola con el tipo. Sus chillidos estaban comenzando a darme jaqueca, al parecer el veneno le estaba doliendo como la mierda.
-       Mira idiota, mis amigos han sido muy pacientes contigo, pero yo no soy tan buena chica. ¿tienes idea de quién soy? ___ Tomlinson, ése es mi nombre, y espero que lo recuerdes por el resto de tus días.
-       Jódete.
-       No cariño, el que se va a joder aquí eres tú. ¿No me dirás nada? Eso ya lo veremos.

Sonreí malévolamente mientras me hacia paso en su mente. Mundano débil. El chico estaba aterrorizado aunque en realidad no lo mostrara. Unos cuantos segundos más y el muchacho comenzó a gritar desquiciadamente.

Se removía intentando soltarse de las cuerdas que lo amarraban. Sus ojos comenzaron a sangrar, su dolor no hacía más que darme estímulos para continuar. Hubo un punto en que pensé que el chico moriría pero gracias a dios pude detenerme.

Lo único que llenaba la habitación eran sus jadeos dolorosos. Su cuerpo estaba tenso, recubierto de sudor. Lo miré desde donde estaba, lágrimas comenzaron a surcar su rostro.
-       Eres un monstruo… -susurró débilmente.
-       Me han llamado así repetidamente.
-       ¿Qué fue lo que hiciste? –su cuerpo tembló violentamente.
-       Mi abuelo me enseño ese truco. ¿Quieres saber quién es? Yo prefiero llamarlo, Mephisto Pheles, suena más lindo.
-       Eres un jodido fenómeno.
-       Te lo advertí idiota. Te dije que yo soy una chica muy mala. Así me educaron querido. Así que comienza a decirme todo lo que sepas, no creo que quieras vivir lo mismo de nuevo.
-       Te lo diré si tú me dices que hiciste conmigo.
-       Es un trato muy justo. –Comenté, el chico estaba más que asustado, podría jurar que olía su miedo. Algo delicioso para mis sentidos.- Aunque no creo que quieras saberlo.
-       Dime… que… me hiciste.

-       Eso espantoso que viste… fue tu alma.

lunes, 21 de octubre de 2013

14.- Lost



Entre a backstage con mi cuerpo acalorado. Aún sentía la sensación de los labios de Zayn sobre los míos, los toqué y sonreí.
-       Parece que alguien se está divirtiendo. —Comentó divertido, lo miré solté un suspiro— Ese Malik te trae loca ____.
-       Cállate Dank, no quiero recordarte las cosas que tú has hecho por Pagan.
-       Eso es diferente.
-       Es lo mismo idiota. ¿Qué haces aquí?
-       Sólo vine a cambiar mi vestuario, estoy demasiado sudado, igual que tú. ¿Por qué será?
-       Cierra el maldito pico Walker, no estoy de humor.
-       Más bien diría que estas frustrada. —Carcajeó, tomo una camisa negra de cuello v y la remplazó por la que llevaba puesta. Secó su cabello húmedo y tomo un gran sorbo de agua—. ¿Qué tal si sales a tomar un poco de aire fresco?, lo necesitas nena.
-       Eso haré, gracias Dankie.

Salí aquel cuarto no si antes escuchar una maldición proveniente de mi amigo ante su estúpido apodo. Encontré unas de las puertas de emergencia y la empujé aspirando el aire fresco de la noche. Coloqué bien mi gorro y saqué un cigarrillo de mi bolso.

Estaba a punto de encenderlo cuando un ruido en el callejón me distrajo. Creí que era algún animal, así como sucede en las películas de terror, pero me di cuenta que no cuando una figura totalmente negra se acercaba.

-       Vaya, vaya. Miren a quien tenemos aquí. A la hermosa ___.
-       ¿Algún problema Pather? —Pregunté molesta mientras tiraba la colilla del cigarrillo. Adopté una postura a la defensiva y esperé a que el chico contestara.
-       Solo una cordial visita, ya sabes. Al jefe le gusta saber donde se mete su hermoso bomboncito.
-       Dile a tu jefe que le mando un cordial saludo. —Le mostré el dedo medio y el carcajeó ante mi actitud, mis ojos fríos como el hielo miraban atentamente al chico—.
-       Deberías cuidar muy bien a tu chico ¿Cómo se llama? —Pareció pensar un poco—. ¿Zaen?
-       Es Zayn, jodido idiota. –Resoplé frustrada, el chico no hacía nada más que molestrme y yo estaba comenzando a impacientarme-. Por qué no dejas de comportarte como un idiota y me dices lo que quieres.
-       Ya te lo dije preciosura, el jefe quiere verte.
-       Y una mierda. –Estaba a punto de replicar de nuevo cuando vi una sombra detrás de nosotros Distráelo, él nos servirá para encontrar a Black Hand.-
-       Deberías comportarte con más decoro, no me gustaría lastimarte muñeca. –Sonrío lascivamente-.
-       El único que se va a lastimar eres tú imbécil. – La estridente voz de Dank debió asustarlo ya que el chico se puso pálido como la leche, sonreí y Dank golpeó al chico justo en la nuca, noqueándolo completamente.
Me agache quedando a la altura del cuerpo y di unas palmaditas a su mejilla.
-       Claro que me lastimarás chico malo. –Me burlé.
-       ¿Crees que tenga información de Black Hand? –Asentí hacia él- No creo que vaya a dárnosla.
-       De eso nos encargaremos nosotros Dankie, ahora ayúdame a cargar a éste mastodonte y subirlo al coche.
-       A veces pienso que eres estúpida ___. –Aparecimos justo en mi departamento, Justin que estaba sentado en el sofá ni siquiera se inmutó, sólo nos miró con curiosidad mientras que se acomodaba mejor- No fue tan difícil ¿verdad?
-       Oh wow, ¿qué mierda es esa cosa?
-       Éste –Dank palmeó el inmóvil cuerpo- mi querido Justin es nuestro chivo expiratorio.
-       Es uno de los Dark Guardians, no creo que sea tan importante si lo mandaron directo hacia nosotros, o quizás esto es una trampa. La verdad no creo que nos pongan las cosas tan fáciles.
-       Yo opino lo mismo que ___. –Dijo Justin mientras examinaba el cuerpo lentamente en busca de alguna evidencia, se encogió de hombros en señal de que no había nada sospechoso- No deberíamos de confiarnos tanto, aunque el chico de algo tiene que servir.
-       Creo que sería bueno esperar a Louis, es una parte importante en este equipo y no seria justo hacer esto sin él.
-       De acuerdo, ¿qué tal si ordenamos comida china? Muero de hambre.
-       Escuche que hoy tenias un concertó Dank. –Justin tomó el teléfono e hizo la llamada mientras continuaba con la conversación, el rubio contó cómo había sido estar en el escenario ante más de cien chicas cachondas intentando meterse en sus pantalones, nosotros reíamos de su historia.
Mi risa se cortó en cuanto Dank, divertido contaba mi hazaña con Zayn.
-       Eres un jodido traidor –Murmuré hacia él-. Sólo quería hacerle saber que es mío.
-       Baja un poco los celos que suben ___. –Los dos chicos rieron, el timbre sonó y me puse de pie sacando unos billetes pensando que era el repartidor de la comida, pero al abrir la puerta me encontré con una llorosa y temblorosa Eleanor.
La miré confundida mientras ella se abrazaba a si misma intentando controlar el hipo que le había causado el llanto.
-       ¿Está… está Louis… aquí?
-       Creí que estaba contigo. –Abrí la puerta para hacerla pasar y la conduje hacia la sala. Los dos chicos se quedaron quietos mientras analizaban la situación-.
-       ¿Qué te sucedió Eleanor? –Preguntó Justin mientras sostenía un vaso de agua hacia ella-.
-       Estaba con Louis, habíamos ido a cenar, de pronto él comenzó a actuar nervioso. Juro que no se que le sucedía, se marchó diciendo que no tardaría.
-       Iré a buscarlo. –Justin también se puso de pie mientras se colocaba la chaqueta-. ___ quédate con ella. Nosotros lo encontraremos, no te preocupes nena.
-       Gracias. –Contestó Eleanor, Dank la miro dubitativamente, esbozando una sonrisa media-.
-       Eso iba para ___, pero tú tampoco te preocupes chica.
-       ¿Y qué haremos con él? –Pregunté horrorizada, la verdad no me apetecía quedarme con esa cosa.
-       No despertará hasta mañana. Ahora quiero que se queden aquí y no se muevan por ningún motivo.
-       ¡Mierda! –Mascullé, saqué mi teléfono e intenté buscar en la agenda-.
-       ¿Sucede algo?
-       Dank, no sé por qué pero tengo el presentimiento de que Black Hand está detrás de esto, y si mi corazonada es cierta Zayn está en peligro.
-       Llámalo y haz que venga. Necesito saber que todos están seguros.
-       No te preocupes princesa, yo mismo iré por él.
-       Gracias Biebs.

Los dos chicos sonrieron y se marcharon, cada uno por rumbo diferente. Exhale un fuerte suspiro, mi presentimiento era demasiado fuerte, sabía que Black Hand no nos pondría las cosas tan fáciles.

Miré a Eleanor y ella aún tiritaba, conseguí una manta y la puse alrededor de sus hombros. Fui a la cocina y preparé un poco de té ¿eso tranquiliza, no? Sentí un poco de pena por la chica, en realidad no era de mi agrado, pero se notaba que sentía algo por mi hermano, y eso era suficiente como para compartir la sala.
-       Toma –extendí la taza hacia ella, su mano temblorosa la tomó con cuidado-. Creo que esto te hará bien.
-       ¿Por qué me ayudas? –susurró-. Creí que me odiabas.
-       Y lo hago. –me encogí de hombros, indiferente y ella abrió sus ojos mostrando sorpresa-. Es sólo que sé que sientes algo por Louis, lo puedo ver, y creo que eso es suficiente como para soportar tu compañía.
-       ¿Por qué le harían daño a Louis?, él es tan bueno. Aunque presiento que me oculta cosas.
-       Y lo hace. Créeme que yo te lo diría pero eso no me toca a mí. Él tiene que decir si te lo cuenta o no.
-       ¿Crees… crees que algún día me lo diga? –Su pregunta era muy difícil de responder, aún no sabía lo que mi hermano verdaderamente sentía por ella y no podía mentir haciéndole falsas ilusiones.

Sopesé que respuesta darle, pero el telefonillo nos interrumpió sobresaltando a la castaña. Le di una mirada intentando tranquilizarla y me puse de pie para contestar.
-       Tu paquete está aquí muñeca. Tengo que ir con Dank, nos vemos luego.
-       Gracias Justin. –apreté el botón de entrada-. Y por favor tengan mucho cuidado.
-       Nos vemos luego nena.

Caminé hacia la cocina y saqué una pizza que teníamos guardada del día anterior,al parecer la comida no llegaría nunca, la calenté en el microondas y después contesté a los leves toques en la puerta.
Zayn se encontraba detrás de ésta, su ceño fruncido y su boca en una línea dura.
-       ¿Qué está sucediendo ___?
-       No lo sé Malik. –Lo hice pasar, su ceño se frunció cuando vio que no estaba sola-. Dank y Justin han ido a investigar. Al parecer Louis está desaparecido.
-       ¿Es él de nuevo? –preguntó temeroso. Coloqué la pizza enfrente de nosotros con un refresco para cada uno.
-       Al parecer, no estamos muy seguros.

Esperamos hasta media noche de alguna noticia pero no había respuesta de ninguno de los chicos. Mandé a Eleanor a descansar a la habitación de Louis y Zayn se quedó conmigo esperando.
Estaba a punto de quedarse dormido cuando unos fuertes golpes aporrearon la puerta. Dank podía aparecer en cualquier lugar que quisiera, y Justin y mi hermano tenían llaves.


¿Quién demonios golpeaba la puerta como si su vida dependiera de ello?

lunes, 14 de octubre de 2013

13- My heart is nuclear, love is all that I fear



Cuatro semanas habían pasado desde mi primera cita con Zayn. Claro que ésa no había sido la única. Había habido mucho más, prácticamente el moreno y yo no nos despegábamos. Mi hermano y Justin no dejaban de burlarse, cada vez que nos veían fingían besuquearse y se acariciaban como si perdiesen el control.
    ¿Ya vieron a la chica nueva? —Preguntó Justin después de soltar a mi hermano.
    Es muy linda, al parecer se llama Leighton Dawson, eso fue lo que escuché.
    Como sea. —Le resté importancia al asunto—. Dank me ha dicho que habló con el Hombre Viejo, están tratando de averiguar lo que planea Black Hand.
    Ya lo descubriremos —Dijo Lou con la boca llena de ensalada—. ¿Sabían que hoy es mi primera cita con Eleanor?
    Creí que ya habías tenido citas con ella. —Hice una mueca al ver la comida masticada en su boca.
    Sip, pero sólo habíamos salido como amigos. Hoy saldremos como algo más.
    Tienes suerte hermano. —Dijo cansinamente Justin—. Madeleine parece odiarme cada vez más.
    Deberías dejar de coquetearle Biebs, empieza como Louis. Se lo tomó con calma, haciéndose amigo de ella y ahora míralos.
    ____ tiene razón. Ve más despacio.
    Tomaré sus consejos chicos.

Terminamos nuestro almuerzo y caminamos hacia nuestra siguiente clase. Louis se había separado de nosotros y yo caminaba abrazada a mi mejor amigo. Justin vio en el pasillo a Madeleine y decidió saludarla, intentando seguir nuestro consejo. Yo por mi parte continué caminando hasta llegar al aula, me situé en mi lugar de siempre y me recosté colgando mi cabeza hacia atrás.
El profesor entró y a sus espaldas se encontraba Zayn, quien caminó hasta su asiento y se dejó caer en el. Una chica posó frente al escritorio y entregó un papel arrugado al profesor, éste la miro enarcando una ceja y encogió sus hombros para después regresarle el papel a la chica.
    Alumnos —habló el señor Edwards—. Ésta es su nueva compañera, Leighton Dawson.
La rubia caminó hasta sentarse a lado de Zayn, quien incómodo se removió en su asiento, sentí la tensión de su cuerpo en el mío.
    ¿Sucede algo Malik? —Pregunté intentando quitar la molestia de mí.
    Estoy bien, gracias.

La  clase continuó y después de salir  —el timbre sonó antes, gracias a dios— caminé hacia el auto de Louis, sólo por costumbre, ya que tenía su cita con Eleanor. Me apoyé en la parte delantera y saqué un cigarrillo, estaba a punto de quitar mis gafas de sol pero algo llamó mi atención.
Zayn salía del edificio seguido de la chica nueva, quien no paraba de tocarle el brazo. Seamos honestos, estaba experimentando celos. ¿Qué hacia ella con Zayn? Estaba a punto de ir hacia ellos y patearle el trasero por molestar a mi chico, cuando el escandaloso sonido de una motocicleta me detuvo.
    ¿Necesitas que te lleve nena? —Preguntó bajando sus ray-ban y moviendo las cejas de arriba abajo.
    Normalmente no acepto nada de extraños, pero Jesús. Tú eres ardiente.
    Cállate ___. —Rió, sostuvo el casco para mí, pero yo me negué.
    Es una suerte que estés aquí Dank, el idiota de mi hermano no podrá llevarme.
    Como si necesitaras transporte. —Se burló—. Oye… ¿aquel no es Zayn?
    Ni lo menciones. ¿Ya viste a la puta que casi se le cuelga del brazo?
    Alguien está celosa. —Canturreó y enarcó la ceja enfatizando—. Parece que es su ex-novia.
    Por la puta madre. ¿Cómo es que tiene demasiadas ex’s? como sea, pues que a esa ni se le ocurra tocarlo más porque juro que le arranco sus pelos.
    Grrr. Es hora de irnos tigresa, tenemos cosas que hablar, después puedes rescatar a tu príncipe.

Con reticencia obedecí a Dank y me subí a su moto, no sin antes dar un último vistazo al moreno. La chica aún continuaba aferrada a él. Sonreí perversamente y me concentré. Segundos después el brazo de Zayn fue soltado y la rubia mirada horrorizada su mano. Dank al frente mío se rió.
    ¿Qué le hiciste? —Preguntó sonriente, sabía que de mí no se esperaba nada bueno.
    Hice que sintiera que su mano se quemaba. Eso le pasa por ser tan zorra.
    Nunca te había visto así de protectora.
    Recuerda que es mi deber proteger a Zayn.
    Pues sí. —Concordó él—. Pero no de una manera tan exagerada.

Con mi mano golpeé la cabeza de Dank en réplica a su comentario estúpido. A los cinco minutos habíamos llegado a mi departamento. El cual mágicamente se encontraba vacío.
    ¿Dónde están todos?
    Ni idea —Me encogí de hombros—. Sólo sé que Lou tenía una cita. Bieber ni idea.
    Igual no los necesitamos mucho.
    Por lo que veo encontraste buena información.
    Sabes que sí nena. —Sonrió coquetamente—. Al parecer Black Hand tiene a alguien que consigue información de nosotros. Hablé con el Hombre Viejo y me dijo que él y los arcángeles han estado siguiéndolos. No me quiso decir nombres pero dice que está muy cerca de nosotros.
    ¡Ese maldito viejo! No le costaba nada decirnos quien es.
    Lo sé. Pero al parecer es una decisión que él y los arcángeles tomaron.
    Entonces nuestra prioridad ahora es encontrar a quien nos está vigilando y deshacernos de él.
    Así es.
    ¿Tienes algo en mente? —Cuestioné, la verdad es que Dank siempre tiene algún plan. Él me miro frunciendo el ceño, su labio inferior de curvó y después se encogió de hombros exhalando un largo suspiro.
    La verdad es que no.
    ¿Crees que el hombre viejo quiera ayudarnos? —Pregunté albergando un poco la esperanza, la verdad dudaba que quisiera ayudarnos, pero con intentarlo no perdíamos nada.
    Quizá. No estoy seguro, aunque la verdad está ayudándonos indirectamente, es el que nos está dando pistas.
    Como se, nosotros lo haremos.
    ¿Tienes algo que hacer? —Preguntó y negué con la cabeza, me encontraba sola en casa y en realidad no me apetecía estarlo. Cualquier plan parecía estar bien.— Genial, Cold Soul tiene una presentación esta noche en un club y me gustaría que fueras.
    Gracias, lo haré. Sabes que me encanta escucharte.
    Si, lo sé. Mi voz te excita. —Lo miré mientras el subía y bajaba sus cejas repetidamente, tomé una estatuilla de la mesita y se la arrojé. Claro que él la esquivo carcajeando. Tome mi chaqueta y salimos juntos del departamento.

El aire un poco fresco jugaba con mi cabella suelto, aproveché que el semáforo estaba en rojo y ajusté mi chaqueta. Volví a enroscar mis brazos en la cintura de Dank y continuamos con nuestro camino, al parecer el lugar no estaba tan lejos ya que llegamos en cuestión de minutos. Dank estacionó la camioneta y me ayudó bajar de ésta, colocó su brazo en mi hombro y caminamos muy pegados hacia la entrada. 

Un hombre grande custodiaba la entrada, mi acompañante hizo un leve movimiento con su cabeza y éste quitó la cuerda que obstruía la entrada.
Pasamos directamente a camerinos y nos encontramos con los chicos de la banda. Los saludé y caminé hacia un costado del escenario. Tenía sed así que fui a la barra, el barman me vio e inmediatamente me sonrió.
    ¿Qué te apetece muñeca?
    Sólo quiero una cerveza, gracias.
Esperé a que el chico —muy lindo por cierto—me trajera la botella, la incliné en mis labios y di un trago largo. Un chico tomó el micrófono diciendo que la banda saldría en minutos, así que apoye mis codos en la barra esperando por mi amigo.
Un cosquilleo recorrió mi cuello haciéndome estremecer. Hice un chequeo rápido al lugar y me encontré con Zayn, estaba dispuesta a ir hacia él, pero algo me detuvo en seco. La chica, la tal Leighton estaba junto a él, muy pegada cabe destacar. El brazo de Zayn rodeaba su cintura, ella estaba más que encantada con su compañía, ero el moreno no parecía muy bien con ella.

La voz de mi amigo me sacó del trance en el que estaba sumida. Di un fuerte grito animando a Cold Soul, y por lo que parecía se había escuchado fuerte, ya que Zayn miró para donde yo estaba. Sus ojos color avellana se ampliaron con sorpresa y yo contesté con una sonrisa sarcástica, inclinando mi botella en forma de brindis hacia él. Continué viendo el concierto, la canción que estaban tocando era mi favorita. Dank la había escrito para su chica y era realmente hermosa.
El bar estaba completamente embelesado con la banda. Miré hacia la izquierda y en ese justo momento Zayn se separaba de la rubia para ir al sanitario. Hice un truco mental y me paré de mi asiento para hacer el mismo recorrido que Zayn había hecho. Lo encontré en el lavamanos mojando su rostro.
    Una coincidencia encontrarte aquí ¿no crees? —Mi voz lo asustó ya que pegó un brinquito para después mirarme.
    No esperaba encontrarte aquí.
    Ni yo. Y mucho menos con ésa.
    ¿Celosa ____?
    Para nada. —Me acerqué a él y lo tomé firmemente del cuello, haciendo que nuestros cuerpos se pegaran. Sus brazos se aferraron a mi cintura. Su aliento chocando con el mío.
    No deberíamos hacer esto, estamos en un baño público. —Susurró.
    No te preocupes, nadie se dará cuenta. —estaba a punto de pronunciar algo pero no lo dejé, pegué sus labios a los míos soltando un suspiro de placer. Sus labios eran una increíble adicción. Zayn me acercó más a él, su lengua dio paso a la mía, entrelazándose como si quisieran luchar. El aire poco a poco se nos agotaba. Pero ninguno de los dos quería que esto terminara.
Se separó un poco de mí recuperando el aliento.

Segundos pasaron y nuestros labios volvieron a juntarse. Zayn me alzó y yo enrosqué mis piernas en su cintura. Mis manos jugaban con su sedoso cabello mientras continuábamos besándonos. El moreno acarició mi cintura y procedió a quitar mi chaqueta, yo no me quedé atrás y quité su camisa dejando su glorioso torso al descubierto.

Comencé a trazar un camino de besos húmedos desde la clavícula hasta su pecho. Zayn quitó mi camisa y acarició mis pechos por encima del sostén. Mis labios soltaron un gemido. Desabroché el cinturón y baje sus jeans dejándolo solo en bóxers. Unos negros que hicieron que mi corazón de acelerara. Zayn estaba a punto de desabrochar mi sostén cuando la puerta del baño de abrió dando paso a un joven que intentaba estabilizar su paso.
    Mierda. —Masculló el moreno—. Tápate, no quiero que te vea.
    Tranquilo Zayn. —Intenté decir mientras recuperaba la respiración. La verdad lo que habíamos hecho era demasiado intenso. — Hice un truco mental, nadie puede vernos.
    Gracias a dios, no me gustaría que nos vieran así. —Suspiró mientras subía sus jeans y los abrochaba, yo ya me estaba colocando mi chaqueta.
    Recuérdalo Malik, tú eres mío.


Deposité un húmedo beso en sus labios y palmeé su trasero dedicándole una sonrisa perversa. Salí de los sanitarios dejando a un Zayn Malik totalmente perplejo.

12- Sweet perfection



I know that I just met you, but I might just dare to say that I love you. And oh, sweet perfection. Won't you hear my one confession? I've been lost, but dear, I'm found. 

Never Shout Never se escuchaba a través de las bocinas de la camioneta, con una sonrisilla miré a Zayn. Luego de unos minutos aparqué en el lugar correcto.
    ¿Qué hacemos aquí? —Preguntó un poco confundido, éramos sólo nosotros dos.
    Te voy a enseñar una parte de mí Zayn.
    ¿A qué te refieres? —Extendí una de mis manos esperando que Zayn la tomara, él lo hizo.
    Vamos a hacer locuras juntos.
Me concentré demasiado, lo necesitaba, Zayn aún continuaba aferrado a mi mano. En un momento de distracción me colé en su mente.
    ¡Whoah! —Exclamó mientras daba un apretón en mi mano.
    ¿Es mágico no?
    Estoy… volando.
    En realidad no. Estoy en tu mente haciéndote creer que estás volando.
    Se siente tan… real.
    Lo sé. —Dije mientras salía de él. Zayn se sacudió un poco y después sonrió abiertamente.

Nos acostamos en el césped, ambos boca arriba, mirando la brillante luna. El canto de los grillos nos hacían compañía y la luz de las pocas luciérnagas nos iluminaba.
    Dime Zayn, ¿cuál es tu gran sueño?
    Me gusta cantar —Suspiró—. Es una de mis más grandes pasiones, me gustaría algún día subirme a un escenario y sentir los nervios antes de cantar ante miles de personas. Saber que con mis canciones hago algún cambio en el mundo. Me gustaría que la gente supiera mi nombre.
    Algún día Zayn. —Le di un empujoncito—. Quizá no soy adivina pero, sé que tu sueño algún día se cumplirá.
    ¿Tú tienes algún deseo, sueño?
    A veces quisiera ser normal. —Murmuré—. Ser solo una simple chica, como todas. Pero, eh visto el lado más vulnerable de los humanos, tienes demasiados problemas, y terminan suicidándose, es un poco lamentable.
    ¿Por qué lo dices? —Preguntó él.
    Hay muchas personas que luchan por vivir, que tienen alguna enfermedad terminal, pero ellos quieres seguir viviendo ¿sabes? Y hay gente que está bien de salud, pero tiene algún problema y creen que no tiene solución y se suicidan. Es totalmente injusto.
    Creo que sí.
    Un buen amigo decía “Los humanos son vulnerables por que pueden ser lastimados”
    Muy sabio.
    Lo sé, así es Patch.

Continuamos hablando un poco más hasta que decidí que nuestro tiempo ahí había terminado. Tomados de la mano salimos de aquel lugar y caminamos hacia la autopista. La camioneta la había dejado allí, era hora de que viviéramos una aventura.
    ¿Se puede saber por qué dejamos el auto allá? —Preguntó confundido, me encogí de hombros y sonreí traviesamente.
    Creo que es hora de divertirnos.
    Creí que lo estábamos haciendo.
    Zayn, por lo visto no conoces nada de diversión.

 Nos paramos justo en la orilla de la carretera y esperamos hasta que unas luces comenzaron a divisarse. Una camioneta vieja se acercaba y alcé mi dedo en señal de auto-stop. Solté la mano de Zayn y caminé hacia el asiento de conductor. Con unas cuantas palabras —y el hecho de haberme metido en su mente— el señor nos dijo que subiéramos.
    ¿Por qué demonios estamos subiéndonos con un desconocido? Podría asesinarnos.
    Relájate Zayn. —Dime mientras me montaba en la caja trasera de la camioneta—. Estoy dentro de su mente, no puede hacer nada que yo no quiera.
    Confiaré en ti.

Golpeé el techo y comenzamos a movernos lentamente, Zayn estaba justo delante de mí, mirando a su alrededor con aire asustadizo. Tranquilízate Malik.  Me moví de mi lugar y me situé junto a él, tomándolo de la mano. Un pequeño escalofrío recorrió mi cuerpo ante su toque.
    Creo que acabo de sentir un escalofrío en mi cuerpo. —Dijo él.
    Sentí lo mismo.

Zayn sonrió y quito su mano de la mía para posar su brazo en mis hombros, rápidamente lo quité. Habíamos llegado a donde quería.
Me asomé por la ventana y le di indicaciones al señor que conducía, éste puso I’ts time de Imagine Dragons, alcé los brazos al aire y grité como pude. Zayn se colocó a mi lado e hizo lo mismo.
Nos miramos, entrelazamos nuestras manos de nuevo, y después, lentamente, nos besamos. Sus suaves labios en los míos, creando una perfecta sincronía.

Y lo juro, en ese momento, éramos infinitos.