viernes, 22 de noviembre de 2013

18- Always be together



Reajusté mi chaqueta de cuero, supongo que ese es un acto reflejo de mi nerviosismo. Toqué el timbre repetidas veces pero nadie contestaba. Estaba a punto de desistir cuando la perilla se movió y apareció él.
-       ¿Qué mierda haces aquí? –pregunté con enojo, el chico me miró con miedo, intento cerrar la puerta pero la detuve con un puntapié-. Te hice una pregunta.
-       Vine a visitar a Leighton.
-       Demonios Zayn, ¡tú no deberías de estar aquí! –tomé mi rostro entre mis manos y resoplé de frustración, Malik se había metido a la boca del lobo-. Da igual, ¿está Gaspard por aquí?
-       Uhm, en realidad no lo sé –se rascó la nuca-. Como dije, sólo estoy de visita.
-       Muévete. –le ordené, se hizo a un lado y entré a la casa, seguía igual que siempre, nada había cambiado. Eso sólo demostraba lo trastornado que estaba Black Hand. Me dejé caer en el sillón y subí los pies a la mesilla que se encontraba frente a mí. Me crucé de brazos y miré a mi compañero-. ¿Qué esperas para llamar a tu noviecita?
-       Eh, yo…
-       ¿Alguien me necesita? –se escuchó su voz chillona, dios, lo que uno tiene que soportar. Puse mis ojos en blanco y la miré.
-       Quiero hablar con Gaspard.
-       Él no está disponible en estos momentos, y mucho menos para ti.
-       Como sea –dije con indiferencia-. Vine a verlo y lo voy a hacer.

Caminé hacia la oficina, como dije, todo está como antes. Nada ha cambiado. Escalofriante.
Sin tocar abrí la puerta, y la silla giratoria –la cual estaba dándome la espalda- se movió quedando de frente.
-       Te dije que no estaba disponible zorra.
-       Leighton, nunca más vuelvas a llamar zorra a ___. ¡Entendido! –la chica asintió asustada-. Y siempre estaré disponible para ella. ¿es que nunca entiendes niña? –de acuerdo, me gustó que humillara a esa tipa frente a mí, se lo merecía-. Ahora ¡largo! Déjame a solas y que nadie moleste.
-       Gracias por concederme algo de tu tiempo Gaspard.
-       Amor, para ti lo que quieras. ¿A qué debo el honor de tu visita? –hora de la actuación.
-       Pues… estuve pensando lo que dijiste el otro día ¿sabes? –agaché la mirada-. Y sé que Zayn ya no me quiere. Y estoy harta de estar buscando a mi alma gemela cuando sé que eres tú. –el sonrió, maldito bastardo-. Estoy cansada de fingir, y por eso estoy aquí. Estoy dispuesta a darte mi corazón. Gaspard yo… te amo.

Él se puso de pie en un salto y me rodeó con sus brazos, me hizo girar en el aire y me besó lentamente. Juro que me daban ganas de patearlo en las bolas, correr al baño y tomarme todo un bote de enjuague bucal.
Me depositó de nuevo en el suelo y tomó mi mano entrelazándola con la suya. Sus ojos demostraban ternura, amor. Pero sé que ese no es amor del verdadero, es sólo una simple obsesión. Black Hand está seriamente enfermo.

Salimos de su oficina y caminamos hacia la sala. Leighton y Zayn aún se encontraban ahí. Ambos nos miraron sorprendidos. Los ojos del moreno con una pizca de ¿dolor? No entiendo por qué, él me había dejado por la zorra operada.
-       Quiero presentarles oficialmente a ____ Tomlinson, mi novia. –dijo Gaspard besando mis manos aún unidas con las suyas. Quise hacer una mueca de asco pero me contuve.
-       Querido, tengo que regresar a casa. Mi hermano seguramente estará preocupado.
-       No tienes que volver con ése inútil, pronto me desharé de él.
-       Más te vale no hacerlo porque me enfadaré contigo. –tomé su rostro en mi manos y lo besé.
-       De acuerdo, nos vemos luego amor.

Salí de la casa conteniendo el aliento. Al estar en el exterior lo expulsé. ¡Santa mierda! Todo había salido bien. Al parecer Black Hand es más estúpido de lo que creíamos, eso o que realmente está enamorado de mí, pero yo voto por que es estúpido.

Me concentré y aparecí en casa. Los tres chicos sentados en el sofá viendo un partido de baloncesto. Joder, mientras que yo me ensucio ellos holgazanean.
-       Jodidos bastardos. –dije asustándolos, el trío estaba tan concentrado que ni siquiera me notaron.
-       ¿Cómo te fue nena? –preguntó Dank.
-       Absolutamente bien. Lo que eso me recuerda… -fui hacia el baño y me lavé los dientes repetidas veces, haciendo mucha espuma alrededor de mi boca. Necesitaba quitar el rastro de Black Hand fuera de mí.
-       Pareces un perro rabioso. –los tres rieron por el comentario de Justin.
-       Cierra el pico.
-       Ahora dinos qué fue lo que pasó.
-       Lo resumiré, al llegar a la casa Zayn me abrió la puerta, no sé qué mierda hacía ahí pero no es algo bueno. Como sea, después me encontré a la zorra de Leighton la cual no me dejaba ver a Black Hand, pero saben cómo soy –asintieron- así que sólo fui a la oficina y ahí estaba él. Le hice creer que era el amor de mi vida y bla bla bla, esas mierdas.
-       ¿Te creyó? –preguntó Louis incrédulo, asentí.
-       Absolutamente, después dijo que era su novia. Me dijo que se desharía de ustedes pero le dije que ni lo intentara. Después salí diciéndole que regresaría y aquí estoy.
-       Felicidades ____, esto está marchando justamente como lo planeamos.
-       Pronto nos desharemos de Black Hand y los Dark Guardians.

Dank corrió hacia la cocina y volvió con una botella de champán. Llenó cuatro copas y cada quien tomó una.
-       Todos para uno… -dijo él-

-       Y uno para todos.

sábado, 16 de noviembre de 2013

17- Revenge is sweeter



¡Mierda! Zayn había hecho que me molestara, no eso se quedaba corto. Furia, era lo único que corría por mis venas. Mi cuerpo se sentía como si quisiera explotar.
Mi madre me esperaba sentada en su lugar habitual, sentada con su taza de té me miró inquisitivamente.
-       ¡Estoy que me lleva la jodida mierda mamá!
-       Ese vocabulario jovencita –me reprendió, suprimí una sonrisa, me encantaba cuando me regañaba de esa forma, es tan gracioso-. Vi lo que sucedió, no te preocupes cariño, eres más fuerte que esa zorra.
-       Ese vocabulario madre. –me burlé de ella, tomé asiento y una taza de té fue depositada en mis manos. Tomé un poco. Louis siempre trataba de arreglar los problemas con té, decía que ayudaban a relajarte, vaya mierda. Esto no me calma para nada-. Te juro que estuve a punto de matarla.
-       ¿Y por qué no lo hiciste? Ambas sabemos que eres muy capaz de ello.
-       Porque quiero ver la cara de Zayn cuando se entere de que todo lo que ella dijo es mentira.
-       Eres como tu padre ___, ambos son tan orgullosos. Pero sólo haces eso por que estás enamorada de él y te duele.
-       Ha pasado tiempo desde la última vez que me sentí así, y nunca lo había sentido con esta intensidad. –me recosté en su regazo mientras sollozaba-. ¡Oh madre! Duele tanto, justo aquí –señalé mi pecho.
-       Es tu corazón hija, te dolió la traición de ese chico porque lo amas.
-       Como sea. –me puse de pie en un salto-. Creo que iré con Dank, tenemos almas que recoger, quizá eso me hará sentir mejor.
-       De acuerdo, y no te olvides de nosotros, todos aquí le extrañamos. –sonrió dulcemente.
-       Dale un beso al abuelo.

**

Dank y yo mirábamos a la pobre anciana postrada en la camilla del hospital, era su hora. Mi amigo le dio el discurso de que volvería, regresaría en otro cuerpo, viviría otra vida y bla bla bla. Esas cosas aburridas que él dice.
Por fin, la ancianita vio el túnel que tenía que atravesar, no sin antes dar una mirada de miedo hacia mí. Honestamente no es muy lindo ver a la muerte y a una traga almas juntos.
-       ¿Cómo te sientes ahora? –preguntó cuidadosamente.
-       Un poco mejor, ya no siento el deseo de matar a alguien.
-       Menos mal. –se burló enganchó su brazo con el mío-. ¿Qué tal un poco de pizza?
-       Suena extraordinario.

Ambos aparecimos dentro del local Pizzapopolous, tomamos asiento dentro de una cabina y después hicimos nuestra orden. Comenzamos a degustar tal manjar, estaba tan distraída mordisqueando un pedazo de champiñón que no vi a dos personas entrando al local.
Tomaron asiento justo en frente nuestra.
-       El imbécil está aquí. –canturreó Dank, su ceño estaba fruncido pero pronto fue remplazado por una sonrisa malévola-. Creo que la chica debe tener un encuentro cercano con la muerte.
-       ¿Cómo harás eso?
-       Yo no. Tú lo harás nena. Hazla creer que se atraganta con su pizza y después conoce a la sexy muerte.
-       Bastardo ególatra. –le susurré, él lo escuchó ya que enarcó la ceja enfatizando su punto.- de acuerdo, sólo porque odio a esa tipa.

Hice lo que me pidió, sólo que no sólo a ella, si no que a todos en el restaurant, si ellos veían que algo le sucedía a la chica se inquietarían, así que les hice creer que todo estaba bien –incluido Zayn- la chica en cuestión de segundos comenzó a ahogarse, Dank se paró de su asiento y se colocó justo a su lado. Compartió unas palabras con ella y regresó dándole un gran mordisco a su trozo de pizza.
-       ¿Qué fue lo que le dijiste?
-       Sólo me presenté, ya sabes el impacto que causo en algunas personas, es lo que tiene ser ardiente.
-       O quizá porque eres la muerte. –enfaticé. Regresé todo a la normalidad y la chica nos miró, su rostro estaba blanco como la tiza, sus rasgos mostrando miedo total. Y como somos unos chicos malos sonreímos, de esas sonrisas macabras que hacen que te orines en los pantalones.
La chica tomó a Zayn del brazo y apresuradamente salieron por la puerta giratoria.
-       Dame esos cinco nena.

**

Justin junto a Madeleine y Louis con Eleanor se encontraban sentados en el sofá, compartiendo comida chatarra mientras veían una película. Bastardos holgazanes.
-       Oye dame un poco de esos doritos. –Dank se sentó junto a ellos y le quitó la bolsa a Justin.
-       Yo también quiero, definitivamente sí, y también un poco de esa… ¿esa son mis cherry coke? –miré la mano de Eleanor, y si, ella sostenía una de mis sagradas Dr. Pepper, joder, podrían meterse conmigo, pero nunca con una de esas diosas-. ¿Quién coño te dio permiso para agarrar eso?
-       Yo sólo… sólo lo tomé.
-       Quizá seas tarada pero esas están marcadas con mi nombre. –señalé una etiqueta que decía ___-. ¿lo notas? Significa que no debes tomar éstas.
-       Basta ___. –dijo Louis incómodo. Supongo que por el hecho de estar entre su hermana y su novia-. No es para tanto.
-       Jódete William.
-       Uh, alguien está enojado.
-       Cállate Drew. Jódanse todos. –Dank me miró con cara de cachorro y tuve que reprimir una risa al verlo-. Tú no Dankie.
Fui hacia mi habitación, joder, cualquier cosa hace que me enoje, como cuando esas chicas tienen algo que se llama periodo. Gracias al cielo divino que yo no tengo eso, no sé como me comportaría, quizá como un bebé llorón.
Aterricé de un salto en mi cama y cubrí mis ojos con mi brazo decidida a dormitar.

Necesito que estén aquí enseguida, los Arcángeles han decidió qué acciones tomar contra Black Hand y sus Dark Guardians. Los espero a todos aquí en cinco minutos.

Mierda, esto era lo peor de tener una conexión con mi padre. Rápidamente me cambie de ropa y tomé mi chaqueta, salí casi echando humo por las orejas. Devuelta en la sala –la cual estaba a oscuras- pude ver a todos entretenidos viendo la película, incluso a Dank. Traidor.
Encendí las luces de golpe y todos se quejaron a unísono.
-       Tenemos que irnos. Padre quiere vernos en cinco minutos.
-       ¿Es necesario? –preguntó Justin en tono indiferente.
-       Si quieres deshacerte de Gaspard claro que lo es.
-       Mierda, cariño tengo que irme. –besó los labios de Madeleine y después estuvo a mi lado.
-       No coman delante de los hambrientos por favor. –dijo Dank
-       Apúrate William.

Louis me echó una mirada furibunda y se despidió de su chica. Los cuatro juntos nos encaminamos hacia la Eternidad. Padre se encontraba sentado junto a los otros Arcángeles.
-       Y bien, ¿Qué han decidido hacer?
-       Hemos estudiado a profundidad a Gaspard. –dijo Azahel-. Y su poder es demasiado limitado. Creemos que tú podrás derrotarlo. Justin y Louis, quizá Dank podrán encargarse de los DG.
-       Uhm, no. Yo estaré detrás de ___. –Dank miró al arcángel frunciendo el ceño-. Cubriré su espalda.
-       De acuerdo. Entre los dos su poder será superior que el de ese mundano. –explicó Uriel.
-       ¿Sólo iremos y atacaremos como cavernícolas?
-       Hemos estado planeando una estrategia. Su guardián Ed Sheeran, nos ha estado informando como van las cosas por allá, así que tenemos un plan muy elaborado y eficaz.
-       Siéntense chicos. –Azahel puso una silla a su lado y me indicó que me sentara. Padre decía que yo siempre había sido su favorita. Nunca supe por qué, siempre creí que los arcángeles me odiaban por ser una especie de muto, pero al parecer era lo contrario.
El Hombre Viejo compartió unas palabras con Dank, ése tipo estaba siempre al pendiente de él, desde que Dank había roto las reglas por su chica, Pagan Moore, el Hombre Viejo siempre lo tenía en la mira.

-       Entonces, todo está hecho. –pronunció Azahel-. Éste plan se llevará a cabo el día y la hora acordada. ¿alguien tiene algo que decir, opinar? –todos negamos frenéticamente-. Ok, los veo en unos cuantos días muchachos.


En pocos días Black Hand llegaría a su fin.



Les quería avisar que la fic no pasará de 25 capítulos, así que prepárense para el final :) xx

domingo, 10 de noviembre de 2013

16- Me without you



2 meses, 5 días, 3 horas, 7 minutos, 26 segundos. Era el tiempo que había transcurrido desde aquella situación en la que Louis desapareció y nos deshicimos de Goer.
La escuela había ido bien hasta ahora, nadie habia querido atacar a uno de nosotros, quiá por lo que le sucedió al compañero perdido. Zayn cada día pasaba más tiempo con Leighton y a mi me ignoraba.
Lo admito, eso dolía, el moreno comenzó a ser algo primordial en mi vida. En cierto modo lo necesitaba.
-       Que hay nena. –saludó Justin cuando se sentó a mi lado-. Adivina quien tiene una cita con Madeleine Evans.
-       No lo sé, ¿un chico más sexy que tú? –bromeé, él resopló y me dio un gran codazo en mis costillas, reí junto con él pero ambos callamos cuando Zayn y su nueva amiguita se acercaron.
-       Hola chicos –saludó ella-. Sólo quería decirles que esta noche habrá fiesta en mi casa, todos están invitados.
-       No gracias. –mascullé mirando al moreno, quien solo miraba el suelo sin hablar-.
-       Igualmente los espero ahí.
-       Estúpida perra –al parecer Zayn sintió lo que dije porque me miró asesinamente mientras se sentaba junto a ella.
-       ¿Qué diablos le sucede a Zayn? Lleva días evitándonos, creo que fue una semana después de lo ocurrido con el Dark Guardian.
-       No tengo ni idea Biebs. –suspiré derrotada-. Él ya no me deja entrar a su mente.
-       ¿Cómo hizo eso?
-       No lo sé, jamás me había sucedido. Es como si… como si me hubiera bloqueado de su vida.

**

La música retumbaba por todas las paredes. Chicos sudorosos rondaban por doquier, vasos de plástico rojo tirados por el suelo. Empujones por aquí y por allá. Aferré mi brazo a Dank y él me abrazó protectoramente mientras empujaba a un chico fuera de mí.
-       ¡Aléjate de ella imbécil!
-       No entiendo por qué vinimos. Esto es una mierda – dije mientras unos chicos frente a mí se besaban.
-       Lo sé nena. Pero según los chicos creen que aquí encontraremos algo.
-       Claro. –contesté sarcásticamente-. Alcohol y mucho sexo.
-       ¿Acaso no te gustan esas cosas? –Puse mis ojos en blanco mientras mi amigo carcajeaba. Honestamente no sé qué es lo que vayamos a encontrar aquí.
Parece un terreno neutro, con excepción de los adolescentes cachondos. Me separé de Dank y salí por uno de los ventanales, al parecer conducía al jardín y me apetecía un cigarrillo.
-       ¿Qué hace una chica tan linda como tú aquí sola? –Me tensé al escuchar su voz, esa voz que reconocería en cualquier lugar, esa voz que nunca olvido. Escondido entre las sombras dejo divisar poco a poco su cuerpo, pensé que estaba solo pero eso lo comprobé cuando dos tipos enormes se paraban junto a él. Dejé caer mi mano –la cual tenía el cigarrillo- y me preparé para cualquier cosa que estuviera a punto de hacer.
-       Eso no es de tu incumbencia.
-       Linda, ¿Cuándo aprenderás que todo lo que tenga que ver contigo me incumbe? A mi me importa todo lo que a mi mujer le suceda.
-       Yo no soy tu jodida mujer. –mascullé, Dank, es mejor que estés aquí, te necesito-. Y dime, ¿Cuál es el honor de tu visita?
-       Sólo quería ver a mi chica, aunque me digan que estás bien, quería asegurarme en persona.
-       Es mejor que te vayas Gaspard, ambos sabemos que no es bueno que estés aquí.
-       Yo si lo creo. –observé como hacia seña a sus hombres a que fueran por mí, intenté atacar, pero un golpe seco en mi cabeza me lo impidió.
-       Gracias muñeca.
-       De nada Gaspard. –Esa voz… la conocía.
Mi cuerpo colapsó en el asfalto, sólo podía ver las estrellas en el cielo, pero éstas comenzaron a ser borrosas, y lo único que vi fue negro… oscuridad.

**

Mis párpados aletearon, intentando aclarar la vista. Una luz incandescente hizo que cerrara los ojos de inmediato, volví a parpadear intentando acostumbrarme.
-       Veo que la bella durmiente despertó. Hola cariño. –se acercó a depositar un húmedo beso en mis labios, intenté separarme de él, pero unas cuerdas me imposibilitaron, sacudí mi cuerpo pero un ardor comenzó a traspasar desde mis pies a mi cabeza-. Es recomendable que no hagas eso. Las cuerdas están rociadas con ónix, y eso puede ser un poco doloroso para ti.
-       Bastardo. –susurré.
-       No te preocupes vida mía, estarás amarrada solo poco tiempo. En unos días sólo estaremos tú y yo, me desharé de tus amigos, incluso del imbécil de tu hermano, y no olvidemos al hijo de puta. ¿enserio creías que Zayn Malik sería el definitivo? – su tono de voz era de burla, alcé la cabeza para verlo y sonreía maliciosamente-. Mi amiga, Leighton Dawson ¿la conoces cierto? Ha estado trabando respecto al chico ese. Le enseñé un par de trucos y ahora no le importas en absoluto, ¿eso no es amor, cierto?
-       Y creíste que deshaciéndote de Zayn yo caería en tus brazos. –esbocé una pequeña sonrisa- Es que no has aprendido Gaspard, nunca seré tuya.
-       ¡NO DIGAS ESO! ¡TU MALDITA, ERES MÍA! – su fuerte mano hizo contacto con mi mejilla, sentí un dolor recorrer desde mis ojos a la barbilla, el jodido bastardo tiene fuerza. Tomó mi rostro en sus manos, sus rasgos denotaban furia-. Espero que lo comprendas, nunca serás de nadie, sólo mía. Encárguense de ella muchachos.

Varios  hombres vestidos totalmente de negro se acercaron, comenzaron a golpearme, no reconocía con qué objeto, pero sentía el ónix quemando mi piel. 
Ellos reían mientras seguían atacando, intenté resistir, pero no pude. Mi visión se torno negra, gritos ensordecedores llenaban el lugar, pero no era capaz de identificarlos. Sentí como las cuerdas tensas soltaban mi cuerpo, alguien cargó mi cuerpo, sentí que flotaba y después no sentí nada.

Desperté esperando sentir de nuevo el ónix, pero me encontraba en una mullida cama, mi cuerpo cubierto con una manta. La puerta se abrió cuidadosamente, Dank y Louis caminaron, sentándose en los sillones que se encontraban ahí.
Ambos me miraron, pero el sólo hecho de articular palabra me dolía. Me apoyé en los codos en un intento de acomodarme mejor, pero mi cuerpo no parecía responder a lo que mi cerebro decía, Dank se acercó y me ayudó.
-       ¿Cómo te sientes? –preguntó Louis con suavidad, su preocupación no pasó desapercibida, sus ojos mostraban cansancio y su barba parecía de hace días.
-       Como la mierda, me duelen todos los músculos.
-       Toma un poco de agua nena, traje una pastilla que seguro ayudará. –sonreí a mi amigo e hice lo que pedía, el frío del agua escoció mi garganta seca-. ¿Cómo me encontraron?
-       Escuché lo que me dijiste ___, pero cuando llegué habías desaparecido. –se lamentó Dank.
-       No te preocupes Dankie, no fue tu culpa. –pensé que me regañaría por el apodo pero sólo se limitó a abrazarme fuerte, aceptó el vaso que le di y lo puso de vuelta en su lugar-. Joder, me duele hasta respirar.
-       El hijo de puta te torturó con ónix, no me sorprende que te sientas así. Aunque tu cuerpo se curó sólo te quedaran las marcas de las sogas.
-       Gaspard se arrepentirá de haberme hecho esto, lo prometo.
-       ¿Qué te hizo pequeña? –Louis se recostó con sumo cuidado en la cama y me abrazó suavemente.
-       Me lo encontré cuando estábamos en la fiesta, salí a fumar un poco y ahí estaba él con dos de sus hombres, estaban a punto de atacarme y yo ya estaba dispuesta a defenderme cuando alguien me golpeó por atrás, juro que no sabía quién era. Como sea, desperté atada a una silla, Gaspard estaba frente a mi diciendo que nos escaparíamos juntos y se desharía de ustedes, juró que Zayn no era para mí y que había alguien ayudándolo.
-       ¿Quién es?
-       Es la perra de Leighton. –contesté con amargura-. Gaspard me dijo que le había enseñado unos trucos. Por eso Zayn se comporta así, hizo que se olvidara de mí. Puedo jurar que esa bastarda fue la que me golpeó.
-       Bueno, al menos sabemos contra quien nos enfrentamos.
-       Louis, esa puta es demasiado débil. ¿Qué tanto poder le puede dar alguien como Black Hand?
-       Creo que Dank tiene razón. –dije, comencé a sentirme somnolienta por lo cual volví a recostarme-. Descansaré un poco chicos.
-       Duerme nena, estaremos en la sala por si necesitas algo.

Asentí y pronto los brazos de Morfeo me aferraron dejándome sin salida. El ruido de una canción me despertó abruptamente, busqué la fuente de tal sonido y eso me condujo hacia mi teléfono. De un manotazo conseguí hacerme de él y contesté sin siquiera mirar quién era.
-       ¿Hola?
-       ____, cariño. No sabes lo preocupado que eh estado por ti. –su voz asustada me hizo sonreír. Con cuidado me incorporé para seguir hablando cómodamente-. ¿te encuentras bien?
-       Eh tenido días peores Biebs, pero estoy mucho mejor.
-       Pasaré a tu casa y te llevaré tu desayuno favorito. Hoy voy a mimar a mi pequeña.
-       ¡Dios! Te amo tanto Justin –reí-. Gracias, estaré esperando, no tardes.
-       Nos vemos en poco tiempo babe.

Colgué con una enorme sonrisa, amaba que se preocuparan así, le sentaba muy bien a mi ego. Caminé con dificultad hacia la ducha, un baño de agua caliente relajaría mis músculos tensos. Me quité la ropa frente al gran espejo que tenía allí, y mis ojos se abrieron en sorpresa al ver las marcas rojas en mi cuerpo. Tenía en cada una de las muñecas, en mi torso y tobillos. Unos cuantos hematomas en el abdomen –cabe aclarar que son enormes- y unos en mi cara. Con maquillaje se cubren ¿no?

Me coloqué debajo del chorro caliente y suspiré de satisfacción. No medí el tiempo en que estuve dentro, pero las yemas de mis dedos parecían pequeñas uvas pasas. Me enrollé en una gran toalla y después me coloqué ropa sencilla, unos jeans ajustados, mis botas negras, una blusa blanca delgada y una de las camisas de Dank.

Tomé mis cosas y salí rumbo a la cocina. Aparentemente un buen desayuno me esperaba.
Louis se encontraba sentado en la encimera comiendo un tazón de cereales, me serví un vaso de zumo de zanahoria –el favorito de ambos- y me senté junto a él. Dank entró revolviéndose el cabello y dando un gran bostezo. Solté una risita al ver que sólo vestía bóxers.
-       ¿Sabías que si no me gustara Zayn estaría completamente enamorada de ti?
-       Nena, ya estas enamorada de mí, sólo que dices que te gusta Zayn para esconderlo.
-       Estoy loquita por ti Dankie – Louis soltó una carcajada al ver que a nuestro amigo no le hacía gracia el apodo, Dank gruñó y me quitó mi vaso-. ¡Ey!
-       Si estás enamorada de mi tienes que alimentarme.
-       Bastardo. –murmuré quedamente, al parecer me escuchó ya que me dio un codazo. El timbre sonó y él hizo camino hacia la puerta dejando entrar a mi amigo castaño. En su mano se veía una bolsa marrón de mi tienda favorita, y en la otra café para todos.
-       No te imaginas cuánto te amo Justin. –dije al tomar mi vaso de café caliente, di un sorbo y solté un gemido-. Además trajiste mis pastelitos preferidos.
-       Creí que me amabas a mí. –dijo Dank.
-       Ya no. –me encogí de hombros-. Ahora es Justin quien tiene mi corazón.
-       Es todo un honor para mí –Bieber suspiró dramáticamente mientras sostenía su mano firmemente en su corazón, le di un empujón, y tras habernos sentado todos comenzamos a desayunar.
-       ¿Vas a decirle a Zayn lo que sucedió? –preguntó mi hermano.
-       No lo sé. Si lo que dijo Gaspard es cierto, Zayn no creerá nada de lo que yo diga.
-       ¡Ese hijo de puta! ¿Y con la chica? –Dank dejó su vaso suspendido en el aire para hacer la pregunta-. Creo que si la enfrentamos nos dirá que le ha hecho.
-       No se preocupen de ella chicos. Esa perra me debe una, jamás debió de tocarme.
-       ¡Así se habla ___¡

Juntos fuimos hacia el colegio –a excepción de Dank- Ed nos esperaba en el gran portón para ver cómo me sentía. Al parecer el Hombre Viejo le había informado de lo sucedido, y no sólo eso, si no que se había llevado una gran reprimenda ya que era nuestro vigilante.
Caminé con total pereza por los pasillos, en realidad no tenía ganas de entrar a clases, pero tenía que hablar con Zayn.

Un ruido me distrajo, me acerqué un poco más y me encontré con una desagradable escena. Leighton apoyada en el escritorio y Zayn entre sus piernas, ambos besándose apasionadamente. Carraspeé haciéndome notar y los dos se separaron abruptamente, Zayn me miró con indiferencia mientras rodeaba a la chica por la cintura.
-       Contigo quería hablar. –La chica hizo un gesto, pensando que me refería a su acompañante- Me refiero a ti, además de zorra ¿también eres retrasada?
-       Mira, a mí no…
-       No, no, no. Aquí la que va a hablar soy yo. Ya sé que estás de lado de Black Hand, eso no es de mi incumbencia. ¡Pero vas a pagar lo que me hiciste hija de puta!
-       ¿Te dolió? Fue un placer para mí.
-       Tú no me conoces ¿cierto?

La chica estuvo a punto de contestar, pero ya saben, me gusta atacar cuando menos se lo esperan. ¿Por qué los mundanos son de mente débil? Al perecer le temía a las serpientes. Pero si son la jodida cosa más tierna en el mundo. Es imposible que esas cositas hermosas le den miedo, pero, ¿qué se puede esperar de una estúpida como ella? Entré fácilmente en su mente.

Hice que se visualizara a ella misma en una casa abandonada, es de noche y hace mucho frío, ella entra buscando ayuda pues se encuentra perdida. En el salón se encuentra un sillón mullido, ella se sienta y se relaja un poco la caminata que ya hecho la ha dejado exhausta, siente un cosquilleo en su tobillo, agacha su cabello y ve una enorme serpiente pitón enroscarse en su pierna, el animal aprieta fuertemente en la zona. Ella ahoga un grito pero tiene miedo de que la serpiente la muerda. Está tan absorta intentando no moverse que no nota que otra serpiente se le enrosca en la otra pierna, amarrándola a la silla. Mira sus brazos y ésta vez dos cascabeles la sujetan firmemente. El miedo la paraliza, sudor frío recorre su cuerpo. Una gran anaconda, la reina de las serpientes desliza su viscosa piel alrededor de su cuello, apretando poco a poco haciendo que a la chica se le corte la respiración. Ella sabe que es su fin. Sus ojos se agrandan por un momento y su cuerpo deja de retorcerse dando indicio de que todo ha acabado.

Me deslizo de su mente, volviendo al presente. Zayn tiene a la chica en brazos, la cual no deja de temblar, el moreno limpia con su camisa el sudor de su frente. Ella abre sus ojos y se sobresalta al ver que Zayn la sostiene, sin más rompe a llorar.
-       Te advertí, no vuelvas a  meterte conmigo. – mi voz era dura.
-       ¿Qué mierda le hiciste? –el moreno gritó, ¿desde cuándo era su defensor? Como sea-.
-       Nada, sólo fue una pequeña advertencia. Ahora ven conmigo Zayn.
-       No iré contigo a ninguna parte. Ya sé toda la verdad. ¡Me mentiste! Me hiciste creer que me protegías cuando en realidad quieres matarme. ¿pensaste que nunca lo sabría? ¡Pues te equivocas! Leighton me contó la verdad, ya sé que ella es quien en realidad me protege, ¿y sabes qué? No dejaré que la lastimes porque la amo. ¡Si, la amo! –de acuerdo eso dolió, pero lo que el chico decía era una total mierda, si que lo habían engañado-. Así que aléjate.
-       ¿Estás seguro que eso es lo que quieres Zayn?
-       Sí, quiero que dejes ser mi supuesta protectora, quiero que de ahora en adelante lo sea Leighton, es ella a quien quiero.
-       ¡De acuerdo! Si eso es lo que quieres no me opongo, pero el día que estés en peligro avísame, quiero ver como esta zorra te protege. En serio Malik, jamás creí que fueras tan estúpido. –escupí con furia, éste chico había tocado mi fibra más sensible-. Cumpliré lo que quieres, de ahora en adelante te has quedado sin protección. Nos vemos en el infierno imbécil.
-       ¡Eres una maldita perra! No sé cómo pude confiar en ti. ¡No quiero más tu protección!

-       Estás por tu cuenta ahora Malik.



Sólo para avisar que la novela ya está llegando a su fin, sólo quedan unos capítulos, espero que éste les guste. Traté de hacerlo lo más largo posible.El chico de la imagen supuestamente es Dank Walker.