sábado, 16 de noviembre de 2013

17- Revenge is sweeter



¡Mierda! Zayn había hecho que me molestara, no eso se quedaba corto. Furia, era lo único que corría por mis venas. Mi cuerpo se sentía como si quisiera explotar.
Mi madre me esperaba sentada en su lugar habitual, sentada con su taza de té me miró inquisitivamente.
-       ¡Estoy que me lleva la jodida mierda mamá!
-       Ese vocabulario jovencita –me reprendió, suprimí una sonrisa, me encantaba cuando me regañaba de esa forma, es tan gracioso-. Vi lo que sucedió, no te preocupes cariño, eres más fuerte que esa zorra.
-       Ese vocabulario madre. –me burlé de ella, tomé asiento y una taza de té fue depositada en mis manos. Tomé un poco. Louis siempre trataba de arreglar los problemas con té, decía que ayudaban a relajarte, vaya mierda. Esto no me calma para nada-. Te juro que estuve a punto de matarla.
-       ¿Y por qué no lo hiciste? Ambas sabemos que eres muy capaz de ello.
-       Porque quiero ver la cara de Zayn cuando se entere de que todo lo que ella dijo es mentira.
-       Eres como tu padre ___, ambos son tan orgullosos. Pero sólo haces eso por que estás enamorada de él y te duele.
-       Ha pasado tiempo desde la última vez que me sentí así, y nunca lo había sentido con esta intensidad. –me recosté en su regazo mientras sollozaba-. ¡Oh madre! Duele tanto, justo aquí –señalé mi pecho.
-       Es tu corazón hija, te dolió la traición de ese chico porque lo amas.
-       Como sea. –me puse de pie en un salto-. Creo que iré con Dank, tenemos almas que recoger, quizá eso me hará sentir mejor.
-       De acuerdo, y no te olvides de nosotros, todos aquí le extrañamos. –sonrió dulcemente.
-       Dale un beso al abuelo.

**

Dank y yo mirábamos a la pobre anciana postrada en la camilla del hospital, era su hora. Mi amigo le dio el discurso de que volvería, regresaría en otro cuerpo, viviría otra vida y bla bla bla. Esas cosas aburridas que él dice.
Por fin, la ancianita vio el túnel que tenía que atravesar, no sin antes dar una mirada de miedo hacia mí. Honestamente no es muy lindo ver a la muerte y a una traga almas juntos.
-       ¿Cómo te sientes ahora? –preguntó cuidadosamente.
-       Un poco mejor, ya no siento el deseo de matar a alguien.
-       Menos mal. –se burló enganchó su brazo con el mío-. ¿Qué tal un poco de pizza?
-       Suena extraordinario.

Ambos aparecimos dentro del local Pizzapopolous, tomamos asiento dentro de una cabina y después hicimos nuestra orden. Comenzamos a degustar tal manjar, estaba tan distraída mordisqueando un pedazo de champiñón que no vi a dos personas entrando al local.
Tomaron asiento justo en frente nuestra.
-       El imbécil está aquí. –canturreó Dank, su ceño estaba fruncido pero pronto fue remplazado por una sonrisa malévola-. Creo que la chica debe tener un encuentro cercano con la muerte.
-       ¿Cómo harás eso?
-       Yo no. Tú lo harás nena. Hazla creer que se atraganta con su pizza y después conoce a la sexy muerte.
-       Bastardo ególatra. –le susurré, él lo escuchó ya que enarcó la ceja enfatizando su punto.- de acuerdo, sólo porque odio a esa tipa.

Hice lo que me pidió, sólo que no sólo a ella, si no que a todos en el restaurant, si ellos veían que algo le sucedía a la chica se inquietarían, así que les hice creer que todo estaba bien –incluido Zayn- la chica en cuestión de segundos comenzó a ahogarse, Dank se paró de su asiento y se colocó justo a su lado. Compartió unas palabras con ella y regresó dándole un gran mordisco a su trozo de pizza.
-       ¿Qué fue lo que le dijiste?
-       Sólo me presenté, ya sabes el impacto que causo en algunas personas, es lo que tiene ser ardiente.
-       O quizá porque eres la muerte. –enfaticé. Regresé todo a la normalidad y la chica nos miró, su rostro estaba blanco como la tiza, sus rasgos mostrando miedo total. Y como somos unos chicos malos sonreímos, de esas sonrisas macabras que hacen que te orines en los pantalones.
La chica tomó a Zayn del brazo y apresuradamente salieron por la puerta giratoria.
-       Dame esos cinco nena.

**

Justin junto a Madeleine y Louis con Eleanor se encontraban sentados en el sofá, compartiendo comida chatarra mientras veían una película. Bastardos holgazanes.
-       Oye dame un poco de esos doritos. –Dank se sentó junto a ellos y le quitó la bolsa a Justin.
-       Yo también quiero, definitivamente sí, y también un poco de esa… ¿esa son mis cherry coke? –miré la mano de Eleanor, y si, ella sostenía una de mis sagradas Dr. Pepper, joder, podrían meterse conmigo, pero nunca con una de esas diosas-. ¿Quién coño te dio permiso para agarrar eso?
-       Yo sólo… sólo lo tomé.
-       Quizá seas tarada pero esas están marcadas con mi nombre. –señalé una etiqueta que decía ___-. ¿lo notas? Significa que no debes tomar éstas.
-       Basta ___. –dijo Louis incómodo. Supongo que por el hecho de estar entre su hermana y su novia-. No es para tanto.
-       Jódete William.
-       Uh, alguien está enojado.
-       Cállate Drew. Jódanse todos. –Dank me miró con cara de cachorro y tuve que reprimir una risa al verlo-. Tú no Dankie.
Fui hacia mi habitación, joder, cualquier cosa hace que me enoje, como cuando esas chicas tienen algo que se llama periodo. Gracias al cielo divino que yo no tengo eso, no sé como me comportaría, quizá como un bebé llorón.
Aterricé de un salto en mi cama y cubrí mis ojos con mi brazo decidida a dormitar.

Necesito que estén aquí enseguida, los Arcángeles han decidió qué acciones tomar contra Black Hand y sus Dark Guardians. Los espero a todos aquí en cinco minutos.

Mierda, esto era lo peor de tener una conexión con mi padre. Rápidamente me cambie de ropa y tomé mi chaqueta, salí casi echando humo por las orejas. Devuelta en la sala –la cual estaba a oscuras- pude ver a todos entretenidos viendo la película, incluso a Dank. Traidor.
Encendí las luces de golpe y todos se quejaron a unísono.
-       Tenemos que irnos. Padre quiere vernos en cinco minutos.
-       ¿Es necesario? –preguntó Justin en tono indiferente.
-       Si quieres deshacerte de Gaspard claro que lo es.
-       Mierda, cariño tengo que irme. –besó los labios de Madeleine y después estuvo a mi lado.
-       No coman delante de los hambrientos por favor. –dijo Dank
-       Apúrate William.

Louis me echó una mirada furibunda y se despidió de su chica. Los cuatro juntos nos encaminamos hacia la Eternidad. Padre se encontraba sentado junto a los otros Arcángeles.
-       Y bien, ¿Qué han decidido hacer?
-       Hemos estudiado a profundidad a Gaspard. –dijo Azahel-. Y su poder es demasiado limitado. Creemos que tú podrás derrotarlo. Justin y Louis, quizá Dank podrán encargarse de los DG.
-       Uhm, no. Yo estaré detrás de ___. –Dank miró al arcángel frunciendo el ceño-. Cubriré su espalda.
-       De acuerdo. Entre los dos su poder será superior que el de ese mundano. –explicó Uriel.
-       ¿Sólo iremos y atacaremos como cavernícolas?
-       Hemos estado planeando una estrategia. Su guardián Ed Sheeran, nos ha estado informando como van las cosas por allá, así que tenemos un plan muy elaborado y eficaz.
-       Siéntense chicos. –Azahel puso una silla a su lado y me indicó que me sentara. Padre decía que yo siempre había sido su favorita. Nunca supe por qué, siempre creí que los arcángeles me odiaban por ser una especie de muto, pero al parecer era lo contrario.
El Hombre Viejo compartió unas palabras con Dank, ése tipo estaba siempre al pendiente de él, desde que Dank había roto las reglas por su chica, Pagan Moore, el Hombre Viejo siempre lo tenía en la mira.

-       Entonces, todo está hecho. –pronunció Azahel-. Éste plan se llevará a cabo el día y la hora acordada. ¿alguien tiene algo que decir, opinar? –todos negamos frenéticamente-. Ok, los veo en unos cuantos días muchachos.


En pocos días Black Hand llegaría a su fin.



Les quería avisar que la fic no pasará de 25 capítulos, así que prepárense para el final :) xx

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