¡Mierda! Zayn había hecho que me molestara, no eso se
quedaba corto. Furia, era lo único que corría por mis venas. Mi cuerpo se
sentía como si quisiera explotar.
Mi madre me esperaba sentada en su lugar habitual,
sentada con su taza de té me miró inquisitivamente.
- ¡Estoy
que me lleva la jodida mierda mamá!
- Ese
vocabulario jovencita –me reprendió, suprimí una sonrisa, me encantaba cuando
me regañaba de esa forma, es tan gracioso-. Vi lo que sucedió, no te preocupes
cariño, eres más fuerte que esa zorra.
- Ese
vocabulario madre. –me burlé de ella, tomé asiento y una taza de té fue
depositada en mis manos. Tomé un poco. Louis siempre trataba de arreglar los
problemas con té, decía que ayudaban a relajarte, vaya mierda. Esto no me calma
para nada-. Te juro que estuve a punto de matarla.
- ¿Y
por qué no lo hiciste? Ambas sabemos que eres muy capaz de ello.
- Porque
quiero ver la cara de Zayn cuando se entere de que todo lo que ella dijo es
mentira.
- Eres
como tu padre ___, ambos son tan orgullosos. Pero sólo haces eso por que estás
enamorada de él y te duele.
- Ha
pasado tiempo desde la última vez que me sentí así, y nunca lo había sentido
con esta intensidad. –me recosté en su regazo mientras sollozaba-. ¡Oh madre!
Duele tanto, justo aquí –señalé mi pecho.
- Es
tu corazón hija, te dolió la traición de ese chico porque lo amas.
- Como
sea. –me puse de pie en un salto-. Creo que iré con Dank, tenemos almas que
recoger, quizá eso me hará sentir mejor.
- De
acuerdo, y no te olvides de nosotros, todos aquí le extrañamos. –sonrió
dulcemente.
- Dale
un beso al abuelo.
**
Dank y yo mirábamos a la pobre anciana postrada en la
camilla del hospital, era su hora. Mi amigo le dio el discurso de que volvería,
regresaría en otro cuerpo, viviría otra vida y bla bla bla. Esas cosas
aburridas que él dice.
Por fin, la ancianita vio el túnel que tenía que
atravesar, no sin antes dar una mirada de miedo hacia mí. Honestamente no es
muy lindo ver a la muerte y a una traga almas juntos.
- ¿Cómo
te sientes ahora? –preguntó cuidadosamente.
- Un
poco mejor, ya no siento el deseo de matar a alguien.
- Menos
mal. –se burló enganchó su brazo con el mío-. ¿Qué tal un poco de pizza?
- Suena
extraordinario.
Ambos aparecimos dentro del local Pizzapopolous, tomamos
asiento dentro de una cabina y después hicimos nuestra orden. Comenzamos a
degustar tal manjar, estaba tan distraída mordisqueando un pedazo de champiñón
que no vi a dos personas entrando al local.
Tomaron asiento justo en frente nuestra.
- El
imbécil está aquí. –canturreó Dank, su ceño estaba fruncido pero pronto fue
remplazado por una sonrisa malévola-. Creo que la chica debe tener un encuentro
cercano con la muerte.
- ¿Cómo
harás eso?
- Yo
no. Tú lo harás nena. Hazla creer que se atraganta con su pizza y después
conoce a la sexy muerte.
- Bastardo
ególatra. –le susurré, él lo escuchó ya que enarcó la ceja enfatizando su
punto.- de acuerdo, sólo porque odio a esa tipa.
Hice
lo que me pidió, sólo que no sólo a ella, si no que a todos en el restaurant,
si ellos veían que algo le sucedía a la chica se inquietarían, así que les hice
creer que todo estaba bien –incluido Zayn- la chica en cuestión de segundos
comenzó a ahogarse, Dank se paró de su asiento y se colocó justo a su lado.
Compartió unas palabras con ella y regresó dándole un gran mordisco a su trozo
de pizza.
- ¿Qué
fue lo que le dijiste?
- Sólo
me presenté, ya sabes el impacto que causo en algunas personas, es lo que tiene
ser ardiente.
- O
quizá porque eres la muerte. –enfaticé. Regresé todo a la normalidad y la chica
nos miró, su rostro estaba blanco como la tiza, sus rasgos mostrando miedo
total. Y como somos unos chicos malos sonreímos, de esas sonrisas macabras que
hacen que te orines en los pantalones.
La
chica tomó a Zayn del brazo y apresuradamente salieron por la puerta giratoria.
- Dame
esos cinco nena.
**
Justin junto a Madeleine y Louis con Eleanor se
encontraban sentados en el sofá, compartiendo comida chatarra mientras veían
una película. Bastardos holgazanes.
- Oye
dame un poco de esos doritos. –Dank se sentó junto a ellos y le quitó la bolsa
a Justin.
- Yo
también quiero, definitivamente sí, y también un poco de esa… ¿esa son mis
cherry coke? –miré la mano de Eleanor, y si, ella sostenía una de mis sagradas
Dr. Pepper, joder, podrían meterse conmigo, pero nunca con una de esas diosas-.
¿Quién coño te dio permiso para agarrar eso?
- Yo
sólo… sólo lo tomé.
- Quizá
seas tarada pero esas están marcadas con mi nombre. –señalé una etiqueta que
decía ___-. ¿lo notas? Significa que no debes tomar éstas.
- Basta
___. –dijo Louis incómodo. Supongo que por el hecho de estar entre su hermana y
su novia-. No es para tanto.
- Jódete
William.
- Uh,
alguien está enojado.
- Cállate
Drew. Jódanse todos. –Dank me miró con cara de cachorro y tuve que reprimir una
risa al verlo-. Tú no Dankie.
Fui hacia mi habitación, joder, cualquier cosa hace que
me enoje, como cuando esas chicas tienen algo que se llama periodo. Gracias al
cielo divino que yo no tengo eso, no sé como me comportaría, quizá como un bebé
llorón.
Aterricé de un salto en mi cama y cubrí mis ojos con mi
brazo decidida a dormitar.
Necesito
que estén aquí enseguida, los Arcángeles han decidió qué acciones tomar contra
Black Hand y sus Dark Guardians. Los espero a todos aquí en cinco minutos.
Mierda, esto era lo peor de tener una conexión con mi
padre. Rápidamente me cambie de ropa y tomé mi chaqueta, salí casi echando humo
por las orejas. Devuelta en la sala –la cual estaba a oscuras- pude ver a todos
entretenidos viendo la película, incluso a Dank. Traidor.
Encendí las luces de golpe y todos se quejaron a
unísono.
- Tenemos
que irnos. Padre quiere vernos en cinco minutos.
- ¿Es
necesario? –preguntó Justin en tono indiferente.
- Si
quieres deshacerte de Gaspard claro que lo es.
- Mierda,
cariño tengo que irme. –besó los labios de Madeleine y después estuvo a mi
lado.
- No
coman delante de los hambrientos por favor. –dijo Dank
- Apúrate
William.
Louis me echó una mirada furibunda y se despidió de su
chica. Los cuatro juntos nos encaminamos hacia la Eternidad. Padre se
encontraba sentado junto a los otros Arcángeles.
- Y
bien, ¿Qué han decidido hacer?
- Hemos
estudiado a profundidad a Gaspard. –dijo Azahel-. Y su poder es demasiado
limitado. Creemos que tú podrás derrotarlo. Justin y Louis, quizá Dank podrán
encargarse de los DG.
- Uhm,
no. Yo estaré detrás de ___. –Dank miró al arcángel frunciendo el ceño-.
Cubriré su espalda.
- De
acuerdo. Entre los dos su poder será superior que el de ese mundano. –explicó
Uriel.
- ¿Sólo
iremos y atacaremos como cavernícolas?
- Hemos
estado planeando una estrategia. Su guardián Ed Sheeran, nos ha estado
informando como van las cosas por allá, así que tenemos un plan muy elaborado y
eficaz.
- Siéntense
chicos. –Azahel puso una silla a su lado y me indicó que me sentara. Padre
decía que yo siempre había sido su favorita. Nunca supe por qué, siempre creí
que los arcángeles me odiaban por ser una especie de muto, pero al parecer era
lo contrario.
El
Hombre Viejo compartió unas palabras con Dank, ése tipo estaba siempre al
pendiente de él, desde que Dank había roto las reglas por su chica, Pagan
Moore, el Hombre Viejo siempre lo tenía en la mira.
- Entonces,
todo está hecho. –pronunció Azahel-. Éste plan se llevará a cabo el día y la
hora acordada. ¿alguien tiene algo que decir, opinar? –todos negamos
frenéticamente-. Ok, los veo en unos cuantos días muchachos.
En
pocos días Black Hand llegaría a su fin.
Les quería avisar que la fic no pasará de 25 capítulos, así que prepárense para el final :) xx
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