domingo, 10 de noviembre de 2013

16- Me without you



2 meses, 5 días, 3 horas, 7 minutos, 26 segundos. Era el tiempo que había transcurrido desde aquella situación en la que Louis desapareció y nos deshicimos de Goer.
La escuela había ido bien hasta ahora, nadie habia querido atacar a uno de nosotros, quiá por lo que le sucedió al compañero perdido. Zayn cada día pasaba más tiempo con Leighton y a mi me ignoraba.
Lo admito, eso dolía, el moreno comenzó a ser algo primordial en mi vida. En cierto modo lo necesitaba.
-       Que hay nena. –saludó Justin cuando se sentó a mi lado-. Adivina quien tiene una cita con Madeleine Evans.
-       No lo sé, ¿un chico más sexy que tú? –bromeé, él resopló y me dio un gran codazo en mis costillas, reí junto con él pero ambos callamos cuando Zayn y su nueva amiguita se acercaron.
-       Hola chicos –saludó ella-. Sólo quería decirles que esta noche habrá fiesta en mi casa, todos están invitados.
-       No gracias. –mascullé mirando al moreno, quien solo miraba el suelo sin hablar-.
-       Igualmente los espero ahí.
-       Estúpida perra –al parecer Zayn sintió lo que dije porque me miró asesinamente mientras se sentaba junto a ella.
-       ¿Qué diablos le sucede a Zayn? Lleva días evitándonos, creo que fue una semana después de lo ocurrido con el Dark Guardian.
-       No tengo ni idea Biebs. –suspiré derrotada-. Él ya no me deja entrar a su mente.
-       ¿Cómo hizo eso?
-       No lo sé, jamás me había sucedido. Es como si… como si me hubiera bloqueado de su vida.

**

La música retumbaba por todas las paredes. Chicos sudorosos rondaban por doquier, vasos de plástico rojo tirados por el suelo. Empujones por aquí y por allá. Aferré mi brazo a Dank y él me abrazó protectoramente mientras empujaba a un chico fuera de mí.
-       ¡Aléjate de ella imbécil!
-       No entiendo por qué vinimos. Esto es una mierda – dije mientras unos chicos frente a mí se besaban.
-       Lo sé nena. Pero según los chicos creen que aquí encontraremos algo.
-       Claro. –contesté sarcásticamente-. Alcohol y mucho sexo.
-       ¿Acaso no te gustan esas cosas? –Puse mis ojos en blanco mientras mi amigo carcajeaba. Honestamente no sé qué es lo que vayamos a encontrar aquí.
Parece un terreno neutro, con excepción de los adolescentes cachondos. Me separé de Dank y salí por uno de los ventanales, al parecer conducía al jardín y me apetecía un cigarrillo.
-       ¿Qué hace una chica tan linda como tú aquí sola? –Me tensé al escuchar su voz, esa voz que reconocería en cualquier lugar, esa voz que nunca olvido. Escondido entre las sombras dejo divisar poco a poco su cuerpo, pensé que estaba solo pero eso lo comprobé cuando dos tipos enormes se paraban junto a él. Dejé caer mi mano –la cual tenía el cigarrillo- y me preparé para cualquier cosa que estuviera a punto de hacer.
-       Eso no es de tu incumbencia.
-       Linda, ¿Cuándo aprenderás que todo lo que tenga que ver contigo me incumbe? A mi me importa todo lo que a mi mujer le suceda.
-       Yo no soy tu jodida mujer. –mascullé, Dank, es mejor que estés aquí, te necesito-. Y dime, ¿Cuál es el honor de tu visita?
-       Sólo quería ver a mi chica, aunque me digan que estás bien, quería asegurarme en persona.
-       Es mejor que te vayas Gaspard, ambos sabemos que no es bueno que estés aquí.
-       Yo si lo creo. –observé como hacia seña a sus hombres a que fueran por mí, intenté atacar, pero un golpe seco en mi cabeza me lo impidió.
-       Gracias muñeca.
-       De nada Gaspard. –Esa voz… la conocía.
Mi cuerpo colapsó en el asfalto, sólo podía ver las estrellas en el cielo, pero éstas comenzaron a ser borrosas, y lo único que vi fue negro… oscuridad.

**

Mis párpados aletearon, intentando aclarar la vista. Una luz incandescente hizo que cerrara los ojos de inmediato, volví a parpadear intentando acostumbrarme.
-       Veo que la bella durmiente despertó. Hola cariño. –se acercó a depositar un húmedo beso en mis labios, intenté separarme de él, pero unas cuerdas me imposibilitaron, sacudí mi cuerpo pero un ardor comenzó a traspasar desde mis pies a mi cabeza-. Es recomendable que no hagas eso. Las cuerdas están rociadas con ónix, y eso puede ser un poco doloroso para ti.
-       Bastardo. –susurré.
-       No te preocupes vida mía, estarás amarrada solo poco tiempo. En unos días sólo estaremos tú y yo, me desharé de tus amigos, incluso del imbécil de tu hermano, y no olvidemos al hijo de puta. ¿enserio creías que Zayn Malik sería el definitivo? – su tono de voz era de burla, alcé la cabeza para verlo y sonreía maliciosamente-. Mi amiga, Leighton Dawson ¿la conoces cierto? Ha estado trabando respecto al chico ese. Le enseñé un par de trucos y ahora no le importas en absoluto, ¿eso no es amor, cierto?
-       Y creíste que deshaciéndote de Zayn yo caería en tus brazos. –esbocé una pequeña sonrisa- Es que no has aprendido Gaspard, nunca seré tuya.
-       ¡NO DIGAS ESO! ¡TU MALDITA, ERES MÍA! – su fuerte mano hizo contacto con mi mejilla, sentí un dolor recorrer desde mis ojos a la barbilla, el jodido bastardo tiene fuerza. Tomó mi rostro en sus manos, sus rasgos denotaban furia-. Espero que lo comprendas, nunca serás de nadie, sólo mía. Encárguense de ella muchachos.

Varios  hombres vestidos totalmente de negro se acercaron, comenzaron a golpearme, no reconocía con qué objeto, pero sentía el ónix quemando mi piel. 
Ellos reían mientras seguían atacando, intenté resistir, pero no pude. Mi visión se torno negra, gritos ensordecedores llenaban el lugar, pero no era capaz de identificarlos. Sentí como las cuerdas tensas soltaban mi cuerpo, alguien cargó mi cuerpo, sentí que flotaba y después no sentí nada.

Desperté esperando sentir de nuevo el ónix, pero me encontraba en una mullida cama, mi cuerpo cubierto con una manta. La puerta se abrió cuidadosamente, Dank y Louis caminaron, sentándose en los sillones que se encontraban ahí.
Ambos me miraron, pero el sólo hecho de articular palabra me dolía. Me apoyé en los codos en un intento de acomodarme mejor, pero mi cuerpo no parecía responder a lo que mi cerebro decía, Dank se acercó y me ayudó.
-       ¿Cómo te sientes? –preguntó Louis con suavidad, su preocupación no pasó desapercibida, sus ojos mostraban cansancio y su barba parecía de hace días.
-       Como la mierda, me duelen todos los músculos.
-       Toma un poco de agua nena, traje una pastilla que seguro ayudará. –sonreí a mi amigo e hice lo que pedía, el frío del agua escoció mi garganta seca-. ¿Cómo me encontraron?
-       Escuché lo que me dijiste ___, pero cuando llegué habías desaparecido. –se lamentó Dank.
-       No te preocupes Dankie, no fue tu culpa. –pensé que me regañaría por el apodo pero sólo se limitó a abrazarme fuerte, aceptó el vaso que le di y lo puso de vuelta en su lugar-. Joder, me duele hasta respirar.
-       El hijo de puta te torturó con ónix, no me sorprende que te sientas así. Aunque tu cuerpo se curó sólo te quedaran las marcas de las sogas.
-       Gaspard se arrepentirá de haberme hecho esto, lo prometo.
-       ¿Qué te hizo pequeña? –Louis se recostó con sumo cuidado en la cama y me abrazó suavemente.
-       Me lo encontré cuando estábamos en la fiesta, salí a fumar un poco y ahí estaba él con dos de sus hombres, estaban a punto de atacarme y yo ya estaba dispuesta a defenderme cuando alguien me golpeó por atrás, juro que no sabía quién era. Como sea, desperté atada a una silla, Gaspard estaba frente a mi diciendo que nos escaparíamos juntos y se desharía de ustedes, juró que Zayn no era para mí y que había alguien ayudándolo.
-       ¿Quién es?
-       Es la perra de Leighton. –contesté con amargura-. Gaspard me dijo que le había enseñado unos trucos. Por eso Zayn se comporta así, hizo que se olvidara de mí. Puedo jurar que esa bastarda fue la que me golpeó.
-       Bueno, al menos sabemos contra quien nos enfrentamos.
-       Louis, esa puta es demasiado débil. ¿Qué tanto poder le puede dar alguien como Black Hand?
-       Creo que Dank tiene razón. –dije, comencé a sentirme somnolienta por lo cual volví a recostarme-. Descansaré un poco chicos.
-       Duerme nena, estaremos en la sala por si necesitas algo.

Asentí y pronto los brazos de Morfeo me aferraron dejándome sin salida. El ruido de una canción me despertó abruptamente, busqué la fuente de tal sonido y eso me condujo hacia mi teléfono. De un manotazo conseguí hacerme de él y contesté sin siquiera mirar quién era.
-       ¿Hola?
-       ____, cariño. No sabes lo preocupado que eh estado por ti. –su voz asustada me hizo sonreír. Con cuidado me incorporé para seguir hablando cómodamente-. ¿te encuentras bien?
-       Eh tenido días peores Biebs, pero estoy mucho mejor.
-       Pasaré a tu casa y te llevaré tu desayuno favorito. Hoy voy a mimar a mi pequeña.
-       ¡Dios! Te amo tanto Justin –reí-. Gracias, estaré esperando, no tardes.
-       Nos vemos en poco tiempo babe.

Colgué con una enorme sonrisa, amaba que se preocuparan así, le sentaba muy bien a mi ego. Caminé con dificultad hacia la ducha, un baño de agua caliente relajaría mis músculos tensos. Me quité la ropa frente al gran espejo que tenía allí, y mis ojos se abrieron en sorpresa al ver las marcas rojas en mi cuerpo. Tenía en cada una de las muñecas, en mi torso y tobillos. Unos cuantos hematomas en el abdomen –cabe aclarar que son enormes- y unos en mi cara. Con maquillaje se cubren ¿no?

Me coloqué debajo del chorro caliente y suspiré de satisfacción. No medí el tiempo en que estuve dentro, pero las yemas de mis dedos parecían pequeñas uvas pasas. Me enrollé en una gran toalla y después me coloqué ropa sencilla, unos jeans ajustados, mis botas negras, una blusa blanca delgada y una de las camisas de Dank.

Tomé mis cosas y salí rumbo a la cocina. Aparentemente un buen desayuno me esperaba.
Louis se encontraba sentado en la encimera comiendo un tazón de cereales, me serví un vaso de zumo de zanahoria –el favorito de ambos- y me senté junto a él. Dank entró revolviéndose el cabello y dando un gran bostezo. Solté una risita al ver que sólo vestía bóxers.
-       ¿Sabías que si no me gustara Zayn estaría completamente enamorada de ti?
-       Nena, ya estas enamorada de mí, sólo que dices que te gusta Zayn para esconderlo.
-       Estoy loquita por ti Dankie – Louis soltó una carcajada al ver que a nuestro amigo no le hacía gracia el apodo, Dank gruñó y me quitó mi vaso-. ¡Ey!
-       Si estás enamorada de mi tienes que alimentarme.
-       Bastardo. –murmuré quedamente, al parecer me escuchó ya que me dio un codazo. El timbre sonó y él hizo camino hacia la puerta dejando entrar a mi amigo castaño. En su mano se veía una bolsa marrón de mi tienda favorita, y en la otra café para todos.
-       No te imaginas cuánto te amo Justin. –dije al tomar mi vaso de café caliente, di un sorbo y solté un gemido-. Además trajiste mis pastelitos preferidos.
-       Creí que me amabas a mí. –dijo Dank.
-       Ya no. –me encogí de hombros-. Ahora es Justin quien tiene mi corazón.
-       Es todo un honor para mí –Bieber suspiró dramáticamente mientras sostenía su mano firmemente en su corazón, le di un empujón, y tras habernos sentado todos comenzamos a desayunar.
-       ¿Vas a decirle a Zayn lo que sucedió? –preguntó mi hermano.
-       No lo sé. Si lo que dijo Gaspard es cierto, Zayn no creerá nada de lo que yo diga.
-       ¡Ese hijo de puta! ¿Y con la chica? –Dank dejó su vaso suspendido en el aire para hacer la pregunta-. Creo que si la enfrentamos nos dirá que le ha hecho.
-       No se preocupen de ella chicos. Esa perra me debe una, jamás debió de tocarme.
-       ¡Así se habla ___¡

Juntos fuimos hacia el colegio –a excepción de Dank- Ed nos esperaba en el gran portón para ver cómo me sentía. Al parecer el Hombre Viejo le había informado de lo sucedido, y no sólo eso, si no que se había llevado una gran reprimenda ya que era nuestro vigilante.
Caminé con total pereza por los pasillos, en realidad no tenía ganas de entrar a clases, pero tenía que hablar con Zayn.

Un ruido me distrajo, me acerqué un poco más y me encontré con una desagradable escena. Leighton apoyada en el escritorio y Zayn entre sus piernas, ambos besándose apasionadamente. Carraspeé haciéndome notar y los dos se separaron abruptamente, Zayn me miró con indiferencia mientras rodeaba a la chica por la cintura.
-       Contigo quería hablar. –La chica hizo un gesto, pensando que me refería a su acompañante- Me refiero a ti, además de zorra ¿también eres retrasada?
-       Mira, a mí no…
-       No, no, no. Aquí la que va a hablar soy yo. Ya sé que estás de lado de Black Hand, eso no es de mi incumbencia. ¡Pero vas a pagar lo que me hiciste hija de puta!
-       ¿Te dolió? Fue un placer para mí.
-       Tú no me conoces ¿cierto?

La chica estuvo a punto de contestar, pero ya saben, me gusta atacar cuando menos se lo esperan. ¿Por qué los mundanos son de mente débil? Al perecer le temía a las serpientes. Pero si son la jodida cosa más tierna en el mundo. Es imposible que esas cositas hermosas le den miedo, pero, ¿qué se puede esperar de una estúpida como ella? Entré fácilmente en su mente.

Hice que se visualizara a ella misma en una casa abandonada, es de noche y hace mucho frío, ella entra buscando ayuda pues se encuentra perdida. En el salón se encuentra un sillón mullido, ella se sienta y se relaja un poco la caminata que ya hecho la ha dejado exhausta, siente un cosquilleo en su tobillo, agacha su cabello y ve una enorme serpiente pitón enroscarse en su pierna, el animal aprieta fuertemente en la zona. Ella ahoga un grito pero tiene miedo de que la serpiente la muerda. Está tan absorta intentando no moverse que no nota que otra serpiente se le enrosca en la otra pierna, amarrándola a la silla. Mira sus brazos y ésta vez dos cascabeles la sujetan firmemente. El miedo la paraliza, sudor frío recorre su cuerpo. Una gran anaconda, la reina de las serpientes desliza su viscosa piel alrededor de su cuello, apretando poco a poco haciendo que a la chica se le corte la respiración. Ella sabe que es su fin. Sus ojos se agrandan por un momento y su cuerpo deja de retorcerse dando indicio de que todo ha acabado.

Me deslizo de su mente, volviendo al presente. Zayn tiene a la chica en brazos, la cual no deja de temblar, el moreno limpia con su camisa el sudor de su frente. Ella abre sus ojos y se sobresalta al ver que Zayn la sostiene, sin más rompe a llorar.
-       Te advertí, no vuelvas a  meterte conmigo. – mi voz era dura.
-       ¿Qué mierda le hiciste? –el moreno gritó, ¿desde cuándo era su defensor? Como sea-.
-       Nada, sólo fue una pequeña advertencia. Ahora ven conmigo Zayn.
-       No iré contigo a ninguna parte. Ya sé toda la verdad. ¡Me mentiste! Me hiciste creer que me protegías cuando en realidad quieres matarme. ¿pensaste que nunca lo sabría? ¡Pues te equivocas! Leighton me contó la verdad, ya sé que ella es quien en realidad me protege, ¿y sabes qué? No dejaré que la lastimes porque la amo. ¡Si, la amo! –de acuerdo eso dolió, pero lo que el chico decía era una total mierda, si que lo habían engañado-. Así que aléjate.
-       ¿Estás seguro que eso es lo que quieres Zayn?
-       Sí, quiero que dejes ser mi supuesta protectora, quiero que de ahora en adelante lo sea Leighton, es ella a quien quiero.
-       ¡De acuerdo! Si eso es lo que quieres no me opongo, pero el día que estés en peligro avísame, quiero ver como esta zorra te protege. En serio Malik, jamás creí que fueras tan estúpido. –escupí con furia, éste chico había tocado mi fibra más sensible-. Cumpliré lo que quieres, de ahora en adelante te has quedado sin protección. Nos vemos en el infierno imbécil.
-       ¡Eres una maldita perra! No sé cómo pude confiar en ti. ¡No quiero más tu protección!

-       Estás por tu cuenta ahora Malik.



Sólo para avisar que la novela ya está llegando a su fin, sólo quedan unos capítulos, espero que éste les guste. Traté de hacerlo lo más largo posible.El chico de la imagen supuestamente es Dank Walker.

No hay comentarios:

Publicar un comentario