2 meses, 5 días, 3 horas, 7 minutos, 26 segundos. Era el
tiempo que había transcurrido desde aquella situación en la que Louis
desapareció y nos deshicimos de Goer.
La escuela había ido bien hasta ahora, nadie habia
querido atacar a uno de nosotros, quiá por lo que le sucedió al compañero
perdido. Zayn cada día pasaba más tiempo con Leighton y a mi me ignoraba.
Lo
admito, eso dolía, el moreno comenzó a ser algo primordial en mi vida. En
cierto modo lo necesitaba.
- Que
hay nena. –saludó Justin cuando se sentó a mi lado-. Adivina quien tiene una
cita con Madeleine Evans.
- No
lo sé, ¿un chico más sexy que tú? –bromeé, él resopló y me dio un gran codazo
en mis costillas, reí junto con él pero ambos callamos cuando Zayn y su nueva
amiguita se acercaron.
- Hola
chicos –saludó ella-. Sólo quería decirles que esta noche habrá fiesta en mi
casa, todos están invitados.
- No
gracias. –mascullé mirando al moreno, quien solo miraba el suelo sin hablar-.
- Igualmente
los espero ahí.
- Estúpida perra
–al parecer Zayn sintió lo que dije porque me miró asesinamente mientras se
sentaba junto a ella.
- ¿Qué
diablos le sucede a Zayn? Lleva días evitándonos, creo que fue una semana
después de lo ocurrido con el Dark Guardian.
- No
tengo ni idea Biebs. –suspiré derrotada-. Él ya no me deja entrar a su mente.
- ¿Cómo
hizo eso?
- No
lo sé, jamás me había sucedido. Es como si… como si me hubiera bloqueado de su
vida.
**
La
música retumbaba por todas las paredes. Chicos sudorosos rondaban por doquier,
vasos de plástico rojo tirados por el suelo. Empujones por aquí y por allá.
Aferré mi brazo a Dank y él me abrazó protectoramente mientras empujaba a un
chico fuera de mí.
- ¡Aléjate
de ella imbécil!
- No
entiendo por qué vinimos. Esto es una mierda – dije mientras unos chicos frente
a mí se besaban.
- Lo
sé nena. Pero según los chicos creen que aquí encontraremos algo.
- Claro.
–contesté sarcásticamente-. Alcohol y mucho sexo.
- ¿Acaso
no te gustan esas cosas? –Puse mis ojos en blanco mientras mi amigo carcajeaba.
Honestamente no sé qué es lo que vayamos a encontrar aquí.
Parece un terreno neutro,
con excepción de los adolescentes cachondos. Me separé de Dank y salí por uno
de los ventanales, al parecer conducía al jardín y me apetecía un cigarrillo.
- ¿Qué
hace una chica tan linda como tú aquí sola? –Me tensé al escuchar su voz, esa
voz que reconocería en cualquier lugar, esa voz que nunca olvido. Escondido
entre las sombras dejo divisar poco a poco su cuerpo, pensé que estaba solo
pero eso lo comprobé cuando dos tipos enormes se paraban junto a él. Dejé caer
mi mano –la cual tenía el cigarrillo- y me preparé para cualquier cosa que
estuviera a punto de hacer.
- Eso
no es de tu incumbencia.
- Linda,
¿Cuándo aprenderás que todo lo que tenga que ver contigo me incumbe? A mi me
importa todo lo que a mi mujer le suceda.
- Yo
no soy tu jodida mujer. –mascullé, Dank,
es mejor que estés aquí, te necesito-. Y dime, ¿Cuál es el honor de tu
visita?
- Sólo
quería ver a mi chica, aunque me digan que estás bien, quería asegurarme en
persona.
- Es
mejor que te vayas Gaspard, ambos sabemos que no es bueno que estés aquí.
- Yo
si lo creo. –observé como hacia seña a sus hombres a que fueran por mí, intenté
atacar, pero un golpe seco en mi cabeza me lo impidió.
- Gracias
muñeca.
- De
nada Gaspard. –Esa voz… la conocía.
Mi cuerpo colapsó en el asfalto, sólo podía ver las
estrellas en el cielo, pero éstas comenzaron a ser borrosas, y lo único que vi
fue negro… oscuridad.
**
Mis párpados aletearon, intentando aclarar la vista. Una
luz incandescente hizo que cerrara los ojos de inmediato, volví a parpadear
intentando acostumbrarme.
- Veo
que la bella durmiente despertó. Hola cariño. –se acercó a depositar un húmedo
beso en mis labios, intenté separarme de él, pero unas cuerdas me
imposibilitaron, sacudí mi cuerpo pero un ardor comenzó a traspasar desde mis
pies a mi cabeza-. Es recomendable que no hagas eso. Las cuerdas están rociadas
con ónix, y eso puede ser un poco doloroso para ti.
- Bastardo.
–susurré.
- No
te preocupes vida mía, estarás amarrada solo poco tiempo. En unos días sólo
estaremos tú y yo, me desharé de tus amigos, incluso del imbécil de tu hermano,
y no olvidemos al hijo de puta. ¿enserio creías que Zayn Malik sería el
definitivo? – su tono de voz era de burla, alcé la cabeza para verlo y sonreía
maliciosamente-. Mi amiga, Leighton Dawson ¿la conoces cierto? Ha estado
trabando respecto al chico ese. Le enseñé un par de trucos y ahora no le
importas en absoluto, ¿eso no es amor, cierto?
- Y
creíste que deshaciéndote de Zayn yo caería en tus brazos. –esbocé una pequeña
sonrisa- Es que no has aprendido Gaspard, nunca seré tuya.
- ¡NO
DIGAS ESO! ¡TU MALDITA, ERES MÍA! – su fuerte mano hizo contacto con mi
mejilla, sentí un dolor recorrer desde mis ojos a la barbilla, el jodido
bastardo tiene fuerza. Tomó mi rostro en sus manos, sus rasgos denotaban
furia-. Espero que lo comprendas, nunca serás de nadie, sólo mía. Encárguense
de ella muchachos.
Varios hombres
vestidos totalmente de negro se acercaron, comenzaron a golpearme, no reconocía
con qué objeto, pero sentía el ónix quemando mi piel.
Ellos reían mientras
seguían atacando, intenté resistir, pero no pude. Mi visión se torno negra,
gritos ensordecedores llenaban el lugar, pero no era capaz de identificarlos.
Sentí como las cuerdas tensas soltaban mi cuerpo, alguien cargó mi cuerpo,
sentí que flotaba y después no sentí nada.
Desperté esperando sentir de nuevo el ónix, pero me
encontraba en una mullida cama, mi cuerpo cubierto con una manta. La puerta se
abrió cuidadosamente, Dank y Louis caminaron, sentándose en los sillones que se
encontraban ahí.
Ambos me miraron, pero el sólo hecho de articular palabra me
dolía. Me apoyé en los codos en un intento de acomodarme mejor, pero mi cuerpo
no parecía responder a lo que mi cerebro decía, Dank se acercó y me ayudó.
- ¿Cómo
te sientes? –preguntó Louis con suavidad, su preocupación no pasó
desapercibida, sus ojos mostraban cansancio y su barba parecía de hace días.
- Como
la mierda, me duelen todos los músculos.
- Toma
un poco de agua nena, traje una pastilla que seguro ayudará. –sonreí a mi amigo
e hice lo que pedía, el frío del agua escoció mi garganta seca-. ¿Cómo me
encontraron?
- Escuché
lo que me dijiste ___, pero cuando llegué habías desaparecido. –se lamentó Dank.
- No
te preocupes Dankie, no fue tu culpa. –pensé que me regañaría por el apodo pero
sólo se limitó a abrazarme fuerte, aceptó el vaso que le di y lo puso de vuelta
en su lugar-. Joder, me duele hasta respirar.
- El
hijo de puta te torturó con ónix, no me sorprende que te sientas así. Aunque tu
cuerpo se curó sólo te quedaran las marcas de las sogas.
- Gaspard
se arrepentirá de haberme hecho esto, lo prometo.
- ¿Qué
te hizo pequeña? –Louis se recostó con sumo cuidado en la cama y me abrazó
suavemente.
- Me
lo encontré cuando estábamos en la fiesta, salí a fumar un poco y ahí estaba él
con dos de sus hombres, estaban a punto de atacarme y yo ya estaba dispuesta a
defenderme cuando alguien me golpeó por atrás, juro que no sabía quién era.
Como sea, desperté atada a una silla, Gaspard estaba frente a mi diciendo que
nos escaparíamos juntos y se desharía de ustedes, juró que Zayn no era para mí
y que había alguien ayudándolo.
- ¿Quién
es?
- Es
la perra de Leighton. –contesté con amargura-. Gaspard me dijo que le había
enseñado unos trucos. Por eso Zayn se comporta así, hizo que se olvidara de mí.
Puedo jurar que esa bastarda fue la que me golpeó.
- Bueno,
al menos sabemos contra quien nos enfrentamos.
- Louis,
esa puta es demasiado débil. ¿Qué tanto poder le puede dar alguien como Black
Hand?
- Creo
que Dank tiene razón. –dije, comencé a sentirme somnolienta por lo cual volví a
recostarme-. Descansaré un poco chicos.
- Duerme
nena, estaremos en la sala por si necesitas algo.
Asentí
y pronto los brazos de Morfeo me aferraron dejándome sin salida. El ruido de
una canción me despertó abruptamente, busqué la fuente de tal sonido y eso me
condujo hacia mi teléfono. De un manotazo conseguí hacerme de él y contesté sin
siquiera mirar quién era.
- ¿Hola?
- ____,
cariño. No sabes lo preocupado que eh estado por ti. –su voz asustada me hizo
sonreír. Con cuidado me incorporé para seguir hablando cómodamente-. ¿te
encuentras bien?
- Eh
tenido días peores Biebs, pero estoy mucho mejor.
- Pasaré
a tu casa y te llevaré tu desayuno favorito. Hoy voy a mimar a mi pequeña.
- ¡Dios!
Te amo tanto Justin –reí-. Gracias, estaré esperando, no tardes.
- Nos
vemos en poco tiempo babe.
Colgué con una enorme sonrisa, amaba que se preocuparan
así, le sentaba muy bien a mi ego. Caminé con dificultad hacia la ducha, un
baño de agua caliente relajaría mis músculos tensos. Me quité la ropa frente al
gran espejo que tenía allí, y mis ojos se abrieron en sorpresa al ver las
marcas rojas en mi cuerpo. Tenía en cada una de las muñecas, en mi torso y
tobillos. Unos cuantos hematomas en el abdomen –cabe aclarar que son enormes- y
unos en mi cara. Con maquillaje se cubren ¿no?
Me coloqué debajo del chorro caliente y suspiré de
satisfacción. No medí el tiempo en que estuve dentro, pero las yemas de mis
dedos parecían pequeñas uvas pasas. Me enrollé en una gran toalla y después me
coloqué ropa sencilla, unos jeans ajustados, mis botas negras, una blusa blanca
delgada y una de las camisas de Dank.
Tomé mis cosas y salí rumbo a la cocina. Aparentemente
un buen desayuno me esperaba.
Louis se encontraba sentado en la encimera comiendo un
tazón de cereales, me serví un vaso de zumo de zanahoria –el favorito de ambos-
y me senté junto a él. Dank entró revolviéndose el cabello y dando un gran
bostezo. Solté una risita al ver que sólo vestía bóxers.
- ¿Sabías
que si no me gustara Zayn estaría completamente enamorada de ti?
- Nena,
ya estas enamorada de mí, sólo que dices que te gusta Zayn para esconderlo.
- Estoy
loquita por ti Dankie – Louis soltó una carcajada al ver que a nuestro amigo no
le hacía gracia el apodo, Dank gruñó y me quitó mi vaso-. ¡Ey!
- Si
estás enamorada de mi tienes que alimentarme.
- Bastardo.
–murmuré quedamente, al parecer me escuchó ya que me dio un codazo. El timbre
sonó y él hizo camino hacia la puerta dejando entrar a mi amigo castaño. En su
mano se veía una bolsa marrón de mi tienda favorita, y en la otra café para
todos.
- No
te imaginas cuánto te amo Justin. –dije al tomar mi vaso de café caliente, di
un sorbo y solté un gemido-. Además trajiste mis pastelitos preferidos.
- Creí
que me amabas a mí. –dijo Dank.
- Ya
no. –me encogí de hombros-. Ahora es Justin quien tiene mi corazón.
- Es
todo un honor para mí –Bieber suspiró dramáticamente mientras sostenía su mano
firmemente en su corazón, le di un empujón, y tras habernos sentado todos
comenzamos a desayunar.
- ¿Vas
a decirle a Zayn lo que sucedió? –preguntó mi hermano.
- No
lo sé. Si lo que dijo Gaspard es cierto, Zayn no creerá nada de lo que yo diga.
- ¡Ese
hijo de puta! ¿Y con la chica? –Dank dejó su vaso suspendido en el aire para
hacer la pregunta-. Creo que si la enfrentamos nos dirá que le ha hecho.
- No
se preocupen de ella chicos. Esa perra me debe una, jamás debió de tocarme.
- ¡Así
se habla ___¡
Juntos fuimos hacia el colegio –a excepción de Dank- Ed
nos esperaba en el gran portón para ver cómo me sentía. Al parecer el Hombre
Viejo le había informado de lo sucedido, y no sólo eso, si no que se había
llevado una gran reprimenda ya que era nuestro vigilante.
Caminé con total pereza por los pasillos, en realidad no
tenía ganas de entrar a clases, pero tenía que hablar con Zayn.
Un ruido me distrajo, me acerqué un poco más y me
encontré con una desagradable escena. Leighton apoyada en el escritorio y Zayn
entre sus piernas, ambos besándose apasionadamente. Carraspeé haciéndome notar
y los dos se separaron abruptamente, Zayn me miró con indiferencia mientras
rodeaba a la chica por la cintura.
- Contigo
quería hablar. –La chica hizo un gesto, pensando que me refería a su
acompañante- Me refiero a ti, además de zorra ¿también eres retrasada?
- Mira,
a mí no…
- No,
no, no. Aquí la que va a hablar soy yo. Ya sé que estás de lado de Black Hand,
eso no es de mi incumbencia. ¡Pero vas a pagar lo que me hiciste hija de puta!
- ¿Te
dolió? Fue un placer para mí.
- Tú
no me conoces ¿cierto?
La
chica estuvo a punto de contestar, pero ya saben, me gusta atacar cuando menos
se lo esperan. ¿Por qué los mundanos son de mente débil? Al perecer le temía a
las serpientes. Pero si son la jodida cosa más tierna en el mundo. Es imposible
que esas cositas hermosas le den miedo, pero, ¿qué se puede esperar de una
estúpida como ella? Entré fácilmente en su mente.
Hice que se visualizara a
ella misma en una casa abandonada, es de noche y hace mucho frío, ella entra
buscando ayuda pues se encuentra perdida. En el salón se encuentra un sillón
mullido, ella se sienta y se relaja un poco la caminata que ya hecho la ha
dejado exhausta, siente un cosquilleo en su tobillo, agacha su cabello y ve una
enorme serpiente pitón enroscarse en su pierna, el animal aprieta fuertemente
en la zona. Ella ahoga un grito pero tiene miedo de que la serpiente la muerda.
Está tan absorta intentando no moverse que no nota que otra serpiente se le
enrosca en la otra pierna, amarrándola a la silla. Mira sus brazos y ésta vez
dos cascabeles la sujetan firmemente. El miedo la paraliza, sudor frío recorre
su cuerpo. Una gran anaconda, la reina de las serpientes desliza su viscosa
piel alrededor de su cuello, apretando poco a poco haciendo que a la chica se
le corte la respiración. Ella sabe que es su fin. Sus ojos se agrandan por un
momento y su cuerpo deja de retorcerse dando indicio de que todo ha acabado.
Me
deslizo de su mente, volviendo al presente. Zayn tiene a la chica en brazos, la
cual no deja de temblar, el moreno limpia con su camisa el sudor de su frente.
Ella abre sus ojos y se sobresalta al ver que Zayn la sostiene, sin más rompe a
llorar.
- Te
advertí, no vuelvas a meterte conmigo. –
mi voz era dura.
- ¿Qué
mierda le hiciste? –el moreno gritó, ¿desde cuándo era su defensor? Como sea-.
- Nada,
sólo fue una pequeña advertencia. Ahora ven conmigo Zayn.
- No
iré contigo a ninguna parte. Ya sé toda la verdad. ¡Me mentiste! Me hiciste
creer que me protegías cuando en realidad quieres matarme. ¿pensaste que nunca
lo sabría? ¡Pues te equivocas! Leighton me contó la verdad, ya sé que ella es
quien en realidad me protege, ¿y sabes qué? No dejaré que la lastimes porque la
amo. ¡Si, la amo! –de acuerdo eso dolió, pero lo que el chico decía era una
total mierda, si que lo habían engañado-. Así que aléjate.
- ¿Estás
seguro que eso es lo que quieres Zayn?
- Sí,
quiero que dejes ser mi supuesta protectora, quiero que de ahora en adelante lo
sea Leighton, es ella a quien quiero.
- ¡De
acuerdo! Si eso es lo que quieres no me opongo, pero el día que estés en
peligro avísame, quiero ver como esta zorra te protege. En serio Malik, jamás
creí que fueras tan estúpido. –escupí con furia, éste chico había tocado mi
fibra más sensible-. Cumpliré lo que quieres, de ahora en adelante te has
quedado sin protección. Nos vemos en el infierno imbécil.
- ¡Eres
una maldita perra! No sé cómo pude confiar en ti. ¡No quiero más tu protección!
- Estás
por tu cuenta ahora Malik.
Sólo para avisar que la novela ya está llegando a su fin, sólo quedan unos capítulos, espero que éste les guste. Traté de hacerlo lo más largo posible.El chico de la imagen supuestamente es Dank Walker.
No hay comentarios:
Publicar un comentario