lunes, 14 de octubre de 2013

13- My heart is nuclear, love is all that I fear



Cuatro semanas habían pasado desde mi primera cita con Zayn. Claro que ésa no había sido la única. Había habido mucho más, prácticamente el moreno y yo no nos despegábamos. Mi hermano y Justin no dejaban de burlarse, cada vez que nos veían fingían besuquearse y se acariciaban como si perdiesen el control.
    ¿Ya vieron a la chica nueva? —Preguntó Justin después de soltar a mi hermano.
    Es muy linda, al parecer se llama Leighton Dawson, eso fue lo que escuché.
    Como sea. —Le resté importancia al asunto—. Dank me ha dicho que habló con el Hombre Viejo, están tratando de averiguar lo que planea Black Hand.
    Ya lo descubriremos —Dijo Lou con la boca llena de ensalada—. ¿Sabían que hoy es mi primera cita con Eleanor?
    Creí que ya habías tenido citas con ella. —Hice una mueca al ver la comida masticada en su boca.
    Sip, pero sólo habíamos salido como amigos. Hoy saldremos como algo más.
    Tienes suerte hermano. —Dijo cansinamente Justin—. Madeleine parece odiarme cada vez más.
    Deberías dejar de coquetearle Biebs, empieza como Louis. Se lo tomó con calma, haciéndose amigo de ella y ahora míralos.
    ____ tiene razón. Ve más despacio.
    Tomaré sus consejos chicos.

Terminamos nuestro almuerzo y caminamos hacia nuestra siguiente clase. Louis se había separado de nosotros y yo caminaba abrazada a mi mejor amigo. Justin vio en el pasillo a Madeleine y decidió saludarla, intentando seguir nuestro consejo. Yo por mi parte continué caminando hasta llegar al aula, me situé en mi lugar de siempre y me recosté colgando mi cabeza hacia atrás.
El profesor entró y a sus espaldas se encontraba Zayn, quien caminó hasta su asiento y se dejó caer en el. Una chica posó frente al escritorio y entregó un papel arrugado al profesor, éste la miro enarcando una ceja y encogió sus hombros para después regresarle el papel a la chica.
    Alumnos —habló el señor Edwards—. Ésta es su nueva compañera, Leighton Dawson.
La rubia caminó hasta sentarse a lado de Zayn, quien incómodo se removió en su asiento, sentí la tensión de su cuerpo en el mío.
    ¿Sucede algo Malik? —Pregunté intentando quitar la molestia de mí.
    Estoy bien, gracias.

La  clase continuó y después de salir  —el timbre sonó antes, gracias a dios— caminé hacia el auto de Louis, sólo por costumbre, ya que tenía su cita con Eleanor. Me apoyé en la parte delantera y saqué un cigarrillo, estaba a punto de quitar mis gafas de sol pero algo llamó mi atención.
Zayn salía del edificio seguido de la chica nueva, quien no paraba de tocarle el brazo. Seamos honestos, estaba experimentando celos. ¿Qué hacia ella con Zayn? Estaba a punto de ir hacia ellos y patearle el trasero por molestar a mi chico, cuando el escandaloso sonido de una motocicleta me detuvo.
    ¿Necesitas que te lleve nena? —Preguntó bajando sus ray-ban y moviendo las cejas de arriba abajo.
    Normalmente no acepto nada de extraños, pero Jesús. Tú eres ardiente.
    Cállate ___. —Rió, sostuvo el casco para mí, pero yo me negué.
    Es una suerte que estés aquí Dank, el idiota de mi hermano no podrá llevarme.
    Como si necesitaras transporte. —Se burló—. Oye… ¿aquel no es Zayn?
    Ni lo menciones. ¿Ya viste a la puta que casi se le cuelga del brazo?
    Alguien está celosa. —Canturreó y enarcó la ceja enfatizando—. Parece que es su ex-novia.
    Por la puta madre. ¿Cómo es que tiene demasiadas ex’s? como sea, pues que a esa ni se le ocurra tocarlo más porque juro que le arranco sus pelos.
    Grrr. Es hora de irnos tigresa, tenemos cosas que hablar, después puedes rescatar a tu príncipe.

Con reticencia obedecí a Dank y me subí a su moto, no sin antes dar un último vistazo al moreno. La chica aún continuaba aferrada a él. Sonreí perversamente y me concentré. Segundos después el brazo de Zayn fue soltado y la rubia mirada horrorizada su mano. Dank al frente mío se rió.
    ¿Qué le hiciste? —Preguntó sonriente, sabía que de mí no se esperaba nada bueno.
    Hice que sintiera que su mano se quemaba. Eso le pasa por ser tan zorra.
    Nunca te había visto así de protectora.
    Recuerda que es mi deber proteger a Zayn.
    Pues sí. —Concordó él—. Pero no de una manera tan exagerada.

Con mi mano golpeé la cabeza de Dank en réplica a su comentario estúpido. A los cinco minutos habíamos llegado a mi departamento. El cual mágicamente se encontraba vacío.
    ¿Dónde están todos?
    Ni idea —Me encogí de hombros—. Sólo sé que Lou tenía una cita. Bieber ni idea.
    Igual no los necesitamos mucho.
    Por lo que veo encontraste buena información.
    Sabes que sí nena. —Sonrió coquetamente—. Al parecer Black Hand tiene a alguien que consigue información de nosotros. Hablé con el Hombre Viejo y me dijo que él y los arcángeles han estado siguiéndolos. No me quiso decir nombres pero dice que está muy cerca de nosotros.
    ¡Ese maldito viejo! No le costaba nada decirnos quien es.
    Lo sé. Pero al parecer es una decisión que él y los arcángeles tomaron.
    Entonces nuestra prioridad ahora es encontrar a quien nos está vigilando y deshacernos de él.
    Así es.
    ¿Tienes algo en mente? —Cuestioné, la verdad es que Dank siempre tiene algún plan. Él me miro frunciendo el ceño, su labio inferior de curvó y después se encogió de hombros exhalando un largo suspiro.
    La verdad es que no.
    ¿Crees que el hombre viejo quiera ayudarnos? —Pregunté albergando un poco la esperanza, la verdad dudaba que quisiera ayudarnos, pero con intentarlo no perdíamos nada.
    Quizá. No estoy seguro, aunque la verdad está ayudándonos indirectamente, es el que nos está dando pistas.
    Como se, nosotros lo haremos.
    ¿Tienes algo que hacer? —Preguntó y negué con la cabeza, me encontraba sola en casa y en realidad no me apetecía estarlo. Cualquier plan parecía estar bien.— Genial, Cold Soul tiene una presentación esta noche en un club y me gustaría que fueras.
    Gracias, lo haré. Sabes que me encanta escucharte.
    Si, lo sé. Mi voz te excita. —Lo miré mientras el subía y bajaba sus cejas repetidamente, tomé una estatuilla de la mesita y se la arrojé. Claro que él la esquivo carcajeando. Tome mi chaqueta y salimos juntos del departamento.

El aire un poco fresco jugaba con mi cabella suelto, aproveché que el semáforo estaba en rojo y ajusté mi chaqueta. Volví a enroscar mis brazos en la cintura de Dank y continuamos con nuestro camino, al parecer el lugar no estaba tan lejos ya que llegamos en cuestión de minutos. Dank estacionó la camioneta y me ayudó bajar de ésta, colocó su brazo en mi hombro y caminamos muy pegados hacia la entrada. 

Un hombre grande custodiaba la entrada, mi acompañante hizo un leve movimiento con su cabeza y éste quitó la cuerda que obstruía la entrada.
Pasamos directamente a camerinos y nos encontramos con los chicos de la banda. Los saludé y caminé hacia un costado del escenario. Tenía sed así que fui a la barra, el barman me vio e inmediatamente me sonrió.
    ¿Qué te apetece muñeca?
    Sólo quiero una cerveza, gracias.
Esperé a que el chico —muy lindo por cierto—me trajera la botella, la incliné en mis labios y di un trago largo. Un chico tomó el micrófono diciendo que la banda saldría en minutos, así que apoye mis codos en la barra esperando por mi amigo.
Un cosquilleo recorrió mi cuello haciéndome estremecer. Hice un chequeo rápido al lugar y me encontré con Zayn, estaba dispuesta a ir hacia él, pero algo me detuvo en seco. La chica, la tal Leighton estaba junto a él, muy pegada cabe destacar. El brazo de Zayn rodeaba su cintura, ella estaba más que encantada con su compañía, ero el moreno no parecía muy bien con ella.

La voz de mi amigo me sacó del trance en el que estaba sumida. Di un fuerte grito animando a Cold Soul, y por lo que parecía se había escuchado fuerte, ya que Zayn miró para donde yo estaba. Sus ojos color avellana se ampliaron con sorpresa y yo contesté con una sonrisa sarcástica, inclinando mi botella en forma de brindis hacia él. Continué viendo el concierto, la canción que estaban tocando era mi favorita. Dank la había escrito para su chica y era realmente hermosa.
El bar estaba completamente embelesado con la banda. Miré hacia la izquierda y en ese justo momento Zayn se separaba de la rubia para ir al sanitario. Hice un truco mental y me paré de mi asiento para hacer el mismo recorrido que Zayn había hecho. Lo encontré en el lavamanos mojando su rostro.
    Una coincidencia encontrarte aquí ¿no crees? —Mi voz lo asustó ya que pegó un brinquito para después mirarme.
    No esperaba encontrarte aquí.
    Ni yo. Y mucho menos con ésa.
    ¿Celosa ____?
    Para nada. —Me acerqué a él y lo tomé firmemente del cuello, haciendo que nuestros cuerpos se pegaran. Sus brazos se aferraron a mi cintura. Su aliento chocando con el mío.
    No deberíamos hacer esto, estamos en un baño público. —Susurró.
    No te preocupes, nadie se dará cuenta. —estaba a punto de pronunciar algo pero no lo dejé, pegué sus labios a los míos soltando un suspiro de placer. Sus labios eran una increíble adicción. Zayn me acercó más a él, su lengua dio paso a la mía, entrelazándose como si quisieran luchar. El aire poco a poco se nos agotaba. Pero ninguno de los dos quería que esto terminara.
Se separó un poco de mí recuperando el aliento.

Segundos pasaron y nuestros labios volvieron a juntarse. Zayn me alzó y yo enrosqué mis piernas en su cintura. Mis manos jugaban con su sedoso cabello mientras continuábamos besándonos. El moreno acarició mi cintura y procedió a quitar mi chaqueta, yo no me quedé atrás y quité su camisa dejando su glorioso torso al descubierto.

Comencé a trazar un camino de besos húmedos desde la clavícula hasta su pecho. Zayn quitó mi camisa y acarició mis pechos por encima del sostén. Mis labios soltaron un gemido. Desabroché el cinturón y baje sus jeans dejándolo solo en bóxers. Unos negros que hicieron que mi corazón de acelerara. Zayn estaba a punto de desabrochar mi sostén cuando la puerta del baño de abrió dando paso a un joven que intentaba estabilizar su paso.
    Mierda. —Masculló el moreno—. Tápate, no quiero que te vea.
    Tranquilo Zayn. —Intenté decir mientras recuperaba la respiración. La verdad lo que habíamos hecho era demasiado intenso. — Hice un truco mental, nadie puede vernos.
    Gracias a dios, no me gustaría que nos vieran así. —Suspiró mientras subía sus jeans y los abrochaba, yo ya me estaba colocando mi chaqueta.
    Recuérdalo Malik, tú eres mío.


Deposité un húmedo beso en sus labios y palmeé su trasero dedicándole una sonrisa perversa. Salí de los sanitarios dejando a un Zayn Malik totalmente perplejo.

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