I know that I just met
you, but I might just dare to say
that I love you. And oh, sweet
perfection. Won't you hear my one
confession? I've been
lost, but dear, I'm found.
Never Shout Never se escuchaba a través
de las bocinas de la camioneta, con una sonrisilla miré a Zayn. Luego de unos
minutos aparqué en el lugar correcto.
—
¿Qué hacemos aquí? —Preguntó un poco
confundido, éramos sólo nosotros dos.
—
Te voy a enseñar una parte de mí Zayn.
—
¿A qué te refieres? —Extendí una de mis
manos esperando que Zayn la tomara, él lo hizo.
—
Vamos a hacer locuras juntos.
Me concentré demasiado, lo
necesitaba, Zayn aún continuaba aferrado a mi mano. En un momento de distracción
me colé en su mente.
—
¡Whoah! —Exclamó mientras daba un apretón en
mi mano.
—
¿Es mágico no?
—
Estoy… volando.
—
En realidad no. Estoy en tu mente haciéndote
creer que estás volando.
—
Se siente tan… real.
—
Lo sé. —Dije mientras salía de él. Zayn se
sacudió un poco y después sonrió abiertamente.
Nos acostamos en el césped, ambos boca arriba, mirando
la brillante luna. El canto de los grillos nos hacían compañía y la luz de las
pocas luciérnagas nos iluminaba.
—
Dime Zayn, ¿cuál es tu gran sueño?
—
Me gusta cantar —Suspiró—. Es una de mis más
grandes pasiones, me gustaría algún día subirme a un escenario y sentir los
nervios antes de cantar ante miles de personas. Saber que con mis canciones
hago algún cambio en el mundo. Me gustaría que la gente supiera mi nombre.
—
Algún día Zayn. —Le di un empujoncito—.
Quizá no soy adivina pero, sé que tu sueño algún día se cumplirá.
—
¿Tú tienes algún deseo, sueño?
—
A veces quisiera ser normal. —Murmuré—. Ser
solo una simple chica, como todas. Pero, eh visto el lado más vulnerable de los
humanos, tienes demasiados problemas, y terminan suicidándose, es un poco
lamentable.
—
¿Por qué lo dices? —Preguntó él.
—
Hay muchas personas que luchan por vivir,
que tienen alguna enfermedad terminal, pero ellos quieres seguir viviendo
¿sabes? Y hay gente que está bien de salud, pero tiene algún problema y creen
que no tiene solución y se suicidan. Es totalmente injusto.
—
Creo que sí.
—
Un buen amigo decía “Los humanos son
vulnerables por que pueden ser lastimados”
—
Muy sabio.
—
Lo sé, así es Patch.
Continuamos hablando un poco más hasta que decidí que
nuestro tiempo ahí había terminado. Tomados de la mano salimos de aquel lugar y
caminamos hacia la autopista. La camioneta la había dejado allí, era hora de
que viviéramos una aventura.
—
¿Se puede saber por qué dejamos el auto
allá? —Preguntó confundido, me encogí de hombros y sonreí traviesamente.
—
Creo que es hora de divertirnos.
—
Creí que lo estábamos haciendo.
—
Zayn, por lo visto no conoces nada de diversión.
Nos paramos justo
en la orilla de la carretera y esperamos hasta que unas luces comenzaron a
divisarse. Una camioneta vieja se acercaba y alcé mi dedo en señal de
auto-stop. Solté la mano de Zayn y caminé hacia el asiento de conductor. Con
unas cuantas palabras —y el hecho de haberme metido en su mente— el señor nos
dijo que subiéramos.
—
¿Por qué demonios estamos subiéndonos con un
desconocido? Podría asesinarnos.
—
Relájate Zayn. —Dime mientras me montaba en
la caja trasera de la camioneta—. Estoy dentro de su mente, no puede hacer nada
que yo no quiera.
—
Confiaré en ti.
Golpeé el techo y comenzamos a movernos lentamente, Zayn
estaba justo delante de mí, mirando a su alrededor con aire asustadizo. Tranquilízate Malik. Me moví de mi lugar y me situé junto a él,
tomándolo de la mano. Un pequeño escalofrío recorrió mi cuerpo ante su toque.
—
Creo que acabo de sentir un escalofrío en mi
cuerpo. —Dijo él.
—
Sentí lo mismo.
Zayn sonrió y quito su mano de la mía para
posar su brazo en mis hombros, rápidamente lo quité. Habíamos llegado a donde
quería.
Me asomé por la ventana y le di indicaciones
al señor que conducía, éste puso I’ts
time de Imagine Dragons, alcé los brazos al aire y grité como pude. Zayn se
colocó a mi lado e hizo lo mismo.
Nos miramos, entrelazamos nuestras manos de
nuevo, y después, lentamente, nos besamos. Sus suaves labios en los míos,
creando una perfecta sincronía.
Y lo juro, en ese momento, éramos infinitos.
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