lunes, 14 de octubre de 2013

12- Sweet perfection



I know that I just met you, but I might just dare to say that I love you. And oh, sweet perfection. Won't you hear my one confession? I've been lost, but dear, I'm found. 

Never Shout Never se escuchaba a través de las bocinas de la camioneta, con una sonrisilla miré a Zayn. Luego de unos minutos aparqué en el lugar correcto.
    ¿Qué hacemos aquí? —Preguntó un poco confundido, éramos sólo nosotros dos.
    Te voy a enseñar una parte de mí Zayn.
    ¿A qué te refieres? —Extendí una de mis manos esperando que Zayn la tomara, él lo hizo.
    Vamos a hacer locuras juntos.
Me concentré demasiado, lo necesitaba, Zayn aún continuaba aferrado a mi mano. En un momento de distracción me colé en su mente.
    ¡Whoah! —Exclamó mientras daba un apretón en mi mano.
    ¿Es mágico no?
    Estoy… volando.
    En realidad no. Estoy en tu mente haciéndote creer que estás volando.
    Se siente tan… real.
    Lo sé. —Dije mientras salía de él. Zayn se sacudió un poco y después sonrió abiertamente.

Nos acostamos en el césped, ambos boca arriba, mirando la brillante luna. El canto de los grillos nos hacían compañía y la luz de las pocas luciérnagas nos iluminaba.
    Dime Zayn, ¿cuál es tu gran sueño?
    Me gusta cantar —Suspiró—. Es una de mis más grandes pasiones, me gustaría algún día subirme a un escenario y sentir los nervios antes de cantar ante miles de personas. Saber que con mis canciones hago algún cambio en el mundo. Me gustaría que la gente supiera mi nombre.
    Algún día Zayn. —Le di un empujoncito—. Quizá no soy adivina pero, sé que tu sueño algún día se cumplirá.
    ¿Tú tienes algún deseo, sueño?
    A veces quisiera ser normal. —Murmuré—. Ser solo una simple chica, como todas. Pero, eh visto el lado más vulnerable de los humanos, tienes demasiados problemas, y terminan suicidándose, es un poco lamentable.
    ¿Por qué lo dices? —Preguntó él.
    Hay muchas personas que luchan por vivir, que tienen alguna enfermedad terminal, pero ellos quieres seguir viviendo ¿sabes? Y hay gente que está bien de salud, pero tiene algún problema y creen que no tiene solución y se suicidan. Es totalmente injusto.
    Creo que sí.
    Un buen amigo decía “Los humanos son vulnerables por que pueden ser lastimados”
    Muy sabio.
    Lo sé, así es Patch.

Continuamos hablando un poco más hasta que decidí que nuestro tiempo ahí había terminado. Tomados de la mano salimos de aquel lugar y caminamos hacia la autopista. La camioneta la había dejado allí, era hora de que viviéramos una aventura.
    ¿Se puede saber por qué dejamos el auto allá? —Preguntó confundido, me encogí de hombros y sonreí traviesamente.
    Creo que es hora de divertirnos.
    Creí que lo estábamos haciendo.
    Zayn, por lo visto no conoces nada de diversión.

 Nos paramos justo en la orilla de la carretera y esperamos hasta que unas luces comenzaron a divisarse. Una camioneta vieja se acercaba y alcé mi dedo en señal de auto-stop. Solté la mano de Zayn y caminé hacia el asiento de conductor. Con unas cuantas palabras —y el hecho de haberme metido en su mente— el señor nos dijo que subiéramos.
    ¿Por qué demonios estamos subiéndonos con un desconocido? Podría asesinarnos.
    Relájate Zayn. —Dime mientras me montaba en la caja trasera de la camioneta—. Estoy dentro de su mente, no puede hacer nada que yo no quiera.
    Confiaré en ti.

Golpeé el techo y comenzamos a movernos lentamente, Zayn estaba justo delante de mí, mirando a su alrededor con aire asustadizo. Tranquilízate Malik.  Me moví de mi lugar y me situé junto a él, tomándolo de la mano. Un pequeño escalofrío recorrió mi cuerpo ante su toque.
    Creo que acabo de sentir un escalofrío en mi cuerpo. —Dijo él.
    Sentí lo mismo.

Zayn sonrió y quito su mano de la mía para posar su brazo en mis hombros, rápidamente lo quité. Habíamos llegado a donde quería.
Me asomé por la ventana y le di indicaciones al señor que conducía, éste puso I’ts time de Imagine Dragons, alcé los brazos al aire y grité como pude. Zayn se colocó a mi lado e hizo lo mismo.
Nos miramos, entrelazamos nuestras manos de nuevo, y después, lentamente, nos besamos. Sus suaves labios en los míos, creando una perfecta sincronía.

Y lo juro, en ese momento, éramos infinitos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario