miércoles, 25 de septiembre de 2013

O3- Friends



Durante el resto del día Zayn había evitado mi mirada. Aunque eso no era impedimento para saber lo que pensaba de mí. Y si, me tenía miedo.
Al sonar el timbre de la última clase me apresuré para alcanzar al moreno. No debes tener miedo de mí, jamás te haría daño. Le dije a su mente, lo cual causó un efecto contrario a lo que esperaba, ya que sacudió su cabeza, en un intento de sacar mi voz de su cabeza, algo que jamás podría hacer.

Salí al jardín tratando de recordar donde habíamos estacionado el auto, pero eso no me costó trabajo, ya que la voz chillante de mi hermano gritaba mi nombre, a su lado se encontraba la chica Eleanor.

    Ni creas que ella irá de copiloto, —le susurré— ese es mi lugar.
    Ya sabes qué hacer pequeña. —contestó.
    Ni siquiera vi salir a Justin, ¿sabes si ya se fue?
    Sip, se fue detrás de Madeleine, no puedo creer que esa chica lo odie, —carcajeó— no sé qué haría yo si estuviera en su lugar.
    No harías nada porque yo te partiría en pedacitos.
    De acuerdo bebé, ya me dejaste claro tu punto, ahora vamos.

Corrí hacia mi asiento dejando a una Eleanor estupefacta detrás de mí. Si ella creía que ocuparía mi lugar estaba en un tremendo error, mi hermano subió al auto al mismo tiempo que ella, miró por el espejo retrovisor y sus ojos se encontraron, haciendo que la chica se ruborizara. Tomé la mano de Louis que se encontraba en la palanca de cambios y sonreí tiernamente hacia él. ¡Oh aquí vamos!
Reí suavemente ante su pensamiento, mientras nuestra acompañante se lamentaba en su propia consciencia.
Ella es tan linda, es obvio que alguien como él jamás se fijará en una chica como yo.
    Dios, que chica tan estúpida —susurré.
    ¿Qué sucede? —preguntó Louis, que me había escuchado.
    Te lo digo después.
Mi hermano continuó conduciendo por las desiertas calles de Bradford, los tres íbamos en completo silencio, Louis pensando en qué demonios haría con esa chica y ella en cómo podría conquistar a Louis. Mi cabeza iba a explotar si seguía escuchando eso.
Al llegar a nuestro departamento tomé mi bolso y prácticamente salí del auto, esperé a que los chicos bajaran y que Louis abriera la puerta para poder ir a mi santuario… mi habitación. Gracias a dios tenia paredes insonorizadas, lo que hacía que mi mente estuviera en completa paz.
**
Alrededor de las ocho de la noche salí de mi habitación, moría de hambre y esperaba que mi hermano hubiera cocinado algo. Caminé con pasos lentos hacia la cocina, pero me detuve abruptamente al escuchar risas en la sala.
Y ahí estaban los dos, riendo como si no hubiera un mañana, me crucé de brazos apoyándome en la pared.
    Lou, tengo mucha hambre, ¿hiciste algo de comida?
    No, lo siento princesa, —contestó al verme ahí parada— pero si te apetece puedo pedir una pizza.
    Si, pizza estaría bien. Deberías de llamar a Justin, sabes que ese idiota sólo come porquerías.
    Bueno, la pizza no es precisamente algo saludable —habló la chica, lo que sólo causo que la mirara mal.
    No sé porqué te preocupas por él, ya está demasiado grandecito como para saber que come.
    Si, tan grandecito como tú —me burlé— pero sabes que me preocupan demasiado por que los amo.
    Y yo te amo a ti princesa.
Eleanor movía nerviosamente sus manos posadas en su regazo, mientras yo la miraba desde el otro sofá. Louis se había ido a la cocina a hablar por teléfono, un tremendo error por parte de él dejándome sola con la castaña.
    ¿Qué piensas de Louis? —dije rompiendo el silencio.
    Oh… él es… err… un buen chico, si.
    Si, lo sé. Tengo una gran suerte al tenerlo en mi vida. —sonreí ante eso, porque era justamente la verdad. Louis era la persona más importante en mi vida.
    Y él tiene suerte en tenerte en la suya.
    Lo sé. Lo amo.
    Yo…
    Ya regresé, no me extrañen más, el chico más sexy del mundo está delante de sus ojos.
    No veo a Justin por ningún lado. Dijiste que estaba delante de mis ojos pero no lo veo.
    Gracias por herir mis sentimientos ____.
    Oh, Tommo. —carcajeé—  Sabes que tu eres el más sexy del universo. No por eso Gucci te eligió como modelo.
    ¿Eres modelo de Gucci? —preguntó Eleanor boquiabierta.
    Me acaban de contratar para una sesión de fotos, aunque también trabajo con ___ en Channel, Louis Viutton, Armani y más.
    No sabía que eran modelos. —comentó ruborizada—  Ahora entiendo porque son tan hermosos. Son la pareja perfecta.
    Nosotros no…
    Gracias. —contesté duramente.

Mi hermano sólo me lanzó una mirada desaprobatoria mientras yo reía internamente. Tu lo pediste Tommo, carcajeé.
El timbre sonó y rápidamente me puse de pie, abriendo ésta me encontré a mi mejor amigo con una caja de pizza en la mano, sonriendo ampliamente. Me dio un rápido abrazo y entró como si la casa fuera de él.
    Gracias por la invitación Louis, en realidad no tenía nada de comida en casa.
    Dale las gracias a ___, fue idea de ella, por mi bien si te mueres de hambre. —contestó mi hermano.
    Bueno, será mejor que dejen de discutir, tengo demasiada hambre y esa pizza huele endemoniadamente bien.
    No me extraña que tengas hambre, comes como un elefante. —dijo Justin.
    Elefante tu trasero Drew. —mascullé— Si no les importa iré a mi habitación.
    ¡Sabes que odio que me digas Drew! Y ¿para qué me invitas si te vas a ir?
    Trae esa maldita caja de pizza, tengo que hablar de algo urgente contigo.
    De acuerdo… chicos, —miró a la pareja en el sillón— yo me retiro antes de que __ me asesine. Así que con su permiso.
Caminamos con la caja de pizza y entramos a mi habitación, Justin dejo el alimento en la mesita de noche y después de dejo caer en mi cama. Palmeó tentativamente el colchón sugiriendo que me acostara a su lado. Arqueé una ceja y él me miró lascivamente. Riendo me acosté a su lado. En estos momentos necesitaba un consejo masculino.


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