El frío calaba hasta en mis huesos pero eso
no me importó. Inhalé el humo de mi cigarrillo y después lo expulsé por mi
nariz, haciendo que ardiera un poco. El chico frente a mí me miraba inquieto,
él sabía lo que sucedía, algo como esto no se le podía ocultar.
Di otra calada y arqueé mi ceja para que
comenzara a hablar.
—
¿Estás segura de que se trataba de él?
—Preguntó. Mi cigarro quedó suspendido en el aire, muy cerca de mis labios.
Fruncí el ceño.
—
¿Quién más atacaría a Louis de esa forma?
—dije obvia—. Estoy segura que es él. Sabes que le encanta joderme.
—
No sé por qué se empeña en joderte la vida.
—Se recostó en mis piernas y tiró la colilla del cigarro que había terminado—.
Sabe que no cambiarás de opinión respecto a él.
—
Todos sabemos eso Dank.
—
¿A qué le temes ___? —Preguntó después de un
largo silencio. Lo miré debatiéndome entre contestarle o no. Al final solté un
suspiro y acaricié su cabello.
—
Él sabe de la existencia de Zayn, querrá
dañarlo.
—
Pero tú lo proteges, es lo que haces. Y no
estás sola, tienes a casi un ejército de tu lado.
—
Al igual que él tiene el suyo. —Bufé
molesta, el idiota de Gaspard tenía a muchos de su lado—. Aunque nosotros
tenemos más fuerza, ellos son una considerable cantidad.
—
Tu padre es una deidad ____. Si el chasquea
los dedos Gaspard y los suyos desaparecen. Y sabes que yo puedo cambiar los
libros.
—
No quiero meter a mi padre en esto Dank y
mucho menos a ti, lo sabes. Tengo que luchar mis peleas y Black Hand es una de
ellas.
—
Black Hand —Dank rió—. Es un apodo demasiado
estúpido considerando que es un simple mortal.
—
Gaspard Ulliel —Murmuré su nombre con asco—.
Ese idiota me pagará todas las que me hizo, lo juro.
—
Eres ___ Tomlinson nena —Se incorporó y me
dio un gran abrazo—. Tú cumples todo lo que prometes.
**
Llegué al departamento cuando el reloj
marcaba las 3:20am. La charla con Dank había sido de mucha ayuda. Además él era
mi mejor amigo casi mi hermano y hacía sentirme como si no estuviera sola.
Iba camino hacia mi habitación, pero al
llegar al picaporte de mi puerta me detuve y caminé a la que se encontraba
enfrente.
Abrí la puerta lentamente y en la cama se
encontraba un bulto prominente, Louis estaba costado con los brazos y piernas
extendidas mientras expulsaba suaves ronquidos.
Reí silenciosamente y con extrema delicadeza
moví a mi hermano haciéndome un hueco.
—
¿_____? —Preguntó adormilado, besé su
mejilla y me recosté en la almohada sobrante.
—
Descansa hermanito. —Murmuré.
—
Que tengas dulces sueños preciosa.
Cerré mis ojos permitiendo que los brazos de
Morfeo me arrastraran a un abrazador sueño.
**
Unos suaves toques en la mejilla me
molestaban. Abrí mis ojos parpadeando ante la cantidad de luz que había en la
habitación, al tener mi vista enfocada me encontré con el sonriente rostro de
Louis, depositó una bandeja en mis piernas y se marchó tarareando una canción.
Lucía alegre.
— ¿Quién eres tú y
dónde dejaste a Louis Tomlinson? —Le dije cuando ambos estábamos en el auto.
Louis me miró mordazmente y continuó conduciendo.
— Tu sentido del humor
es simplemente genial ___. —Contestó con sarcasmo. Liberó una de sus manos del
volante y me dio un leve golpe en la cabeza haciéndome reír.
— ¿Me dirás que es lo
que sucede?
— Es… —Suspiró
enormemente—. Tengo una cita con Eleanor.
— ¿Qué? —Chillé acomodándome
en el asiento. Le eché una ojeada y su sonrisa se fue desvaneciendo lentamente.
— Creí que estarías
feliz por mí.
— Y lo estoy —dije
rápidamente—. Es sólo que quiero que tengas cuidado. Tiendes a ir muy rápido
con las chicas pensando que al fin será la elegida cuando no es así. Y espero
con todo mi corazón que ella sea.
— ¿Entonces por qué
reaccionaste así? —preguntó vacilante.
— Te recuerdo
que le hiciste pensar a Eleanor que eres mi novio. ¿Cómo planeas salir con ella
cuando supuestamente “estás conmigo”?
— ¡Mierda! —Golpeó el
volante haciendo sonar el claxon, rápidamente quitó la mano—. Le diré que será
una salida como amigos.
— Y ella no es la
única que piensa que estamos juntos. —Lo miré mientras la esquina derecha de mi
boca se elevaba.
— ¿Quién?
— Zayn —contesté—.
Ayer que fue a mi habitación me dijo que hacíamos una linda pareja. Y que eras
un buen chico.
— Esta farsa puede ser
muy conveniente hermanita. —Murmuró mientras estacionaba el auto en el
instituto.
Ambos
bajamos del coche y nos adentramos a los atestados pasillos del colegio. Louis
por ser un año mayor estaba en un edificio diferente al mío. Se fue dejándome
en la puerta de mi aula correspondiente y se despidió agitando su mano.
Giré
para entrar al aula pero choqué contra alguien. Levanté mi cabeza dispuesta a
disculparme pero la sonrisa deslumbrante que me dedicaba hizo que enroscara mis
brazos alrededor de su cuello mientras depositaba suaves y repetitivos besos en
su mejilla.
— Alguien está muy
contenta hoy. —canturreó mientras me apretaba en el abrazo. Se separó un poco y
dio un beso delicado a mi mejilla.
— Sólo estoy feliz de
verte. ¿No puedo estarlo? Carpe Diem,
Bieber.
— No sé qué rayos te
sucede que estás de buen humor pero me alegro. El hecho de que estés huraña
todo los días es horrible.
— Fingiré que no
escuché eso. —Dije mientras me soltaba dejando sólo un brazo sobre mis hombros.
Entramos juntos y caminamos dispuestos a nuestros lugares. Podía ver al moreno
desde donde estaba. Sonreí instintivamente ante
el hecho de verlo. Pero dicen que lo bueno dura poco ¿no?
— Así que además de
andar con Louis también andas con Justin. ¿No te han enseñado que eso es de
mala educación? En mi religión lo llaman ser zorra. —Dijo alguien a mis espaldas.
Y como por arte de magia mi buen humor desapareció.
— En mi religión me
enseñaron a romper narices a quien se mete en donde no le importa. —Contesté
secamente mientras me volteaba hacia la voz chillona que había hablado—. Y por
si no sabías soy muy culta.
— No te tengo miedo.
—Levantó su cabeza y me miró desafiante. Demuéstrale
a ésta zorra quien eres Brittany. Sonreí.
— Deberías tenerlo.
___ no se anda con estupideces. Así que por tu bien, no te metas con ella.
—Habló Justin, jaló mi brazo intentando retomar nuestro camino, el cual volvió
a ser interrumpido.
— ¿Quién sigue? ¿Zayn?
Eh visto que te acercas demasiado a él. Y no deberías. Zayn es mío.
— No desde que lo
engañaste. ¿Quién es la zorra ahora? —Las pocas personas que se encontraban en
el aula, las cuales estaban pendientes de nuestra discusión soltaron un ‘uuh’ a
coro. Provocando que la rubia teñida se enfadara más.
— Eso no importa, él
sigue siendo mío, así que ¡aléjate!
— Yo no soy de nadie.
—Dijo el moreno desde el asiento de atrás—. Y menos de una cualquiera como tú.
Así que te recomiendo que dejes de hablar de mí como si fuera de tu propiedad
porque no lo soy.
— Bebé no puedes
hablar en serio, yo te a…
¡Pum!
Su frase quedó a medio decir ya que mi puño se estampó de nuevo en su operado
rostro. Todos quedaron conmocionados ante mi brusco ataque. Las amigas de
Britanny la ayudaron a levantarse mientras ésta chillaba maldiciéndome hasta de
lo que me iba a morir.
Todos
quedaron en silencio cuando el profesor Sheeran entró al aula. Vio a Brittany a
punto de desmayarse y le indicó a sus amigas que la llevaran a la enfermería.
Sus
ojos se encontraron con los míos, sonrió quedamente y después negó con la
cabeza.
Me
encogí de hombros indicándole con mi lenguaje corporal que ella se lo había
buscado, cosa que era cierta.
— Espero que
incidentes como este no se vuelvan a repetir señorita. —Me dijo Ed seriamente,
aunque yo sabía que por dentro moría de la risa.
— Si profesor Sheeran.
—Indiqué del mismo modo, asentí y después me acomodé en mi asiento junto a
Justin. Ed comenzó a dar la clase, apoyé mi cabeza en una de mis manos y
comencé a divagar. En realidad no tenía ánimos de prestarle atención a Ed,
además yo no necesitaba de clases.
— Basándome en el
nuevo plan de estudios, aquí dice que debemos estudiar la Filosofía de los
ángeles desde su génesis. —Fue lo único que alcancé a escuchar ya que Justin me
había dado un codazo, me indicó con un
dedo el lugar donde nuestro amigo estaba hablando y alzó una ceja.
— Interesante tema
¿no? —Susurró en mi oído—. Estoy hambriento de información.
Sonriente,
me removí en mi asiento en busca de una mejor postura, y cuando lo logré
agudicé mis oídos prestando atención a lo que Sheeran estaba diciendo.
Esto
iba a ser divertido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario