sábado, 28 de septiembre de 2013

O8- I can't stay away



El frío calaba hasta en mis huesos pero eso no me importó. Inhalé el humo de mi cigarrillo y después lo expulsé por mi nariz, haciendo que ardiera un poco. El chico frente a mí me miraba inquieto, él sabía lo que sucedía, algo como esto no se le podía ocultar.
Di otra calada y arqueé mi ceja para que comenzara a hablar.
    ¿Estás segura de que se trataba de él? —Preguntó. Mi cigarro quedó suspendido en el aire, muy cerca de mis labios. Fruncí el ceño.
    ¿Quién más atacaría a Louis de esa forma? —dije obvia—. Estoy segura que es él. Sabes que le encanta joderme.
    No sé por qué se empeña en joderte la vida. —Se recostó en mis piernas y tiró la colilla del cigarro que había terminado—. Sabe que no cambiarás de opinión respecto a él.
    Todos sabemos eso Dank.
    ¿A qué le temes ___? —Preguntó después de un largo silencio. Lo miré debatiéndome entre contestarle o no. Al final solté un suspiro y acaricié su cabello.
    Él sabe de la existencia de Zayn, querrá dañarlo.
    Pero tú lo proteges, es lo que haces. Y no estás sola, tienes a casi un ejército de tu lado.
    Al igual que él tiene el suyo. —Bufé molesta, el idiota de Gaspard tenía a muchos de su lado—. Aunque nosotros tenemos más fuerza, ellos son una considerable cantidad.
    Tu padre es una deidad ____. Si el chasquea los dedos Gaspard y los suyos desaparecen. Y sabes que yo puedo cambiar los libros.
    No quiero meter a mi padre en esto Dank y mucho menos a ti, lo sabes. Tengo que luchar mis peleas y Black Hand es una de ellas.
    Black Hand —Dank rió—. Es un apodo demasiado estúpido considerando que es un simple mortal.
    Gaspard Ulliel —Murmuré su nombre con asco—. Ese idiota me pagará todas las que me hizo, lo juro.
    Eres ___ Tomlinson nena —Se incorporó y me dio un gran abrazo—. Tú cumples todo lo que prometes.
**

Llegué al departamento cuando el reloj marcaba las 3:20am. La charla con Dank había sido de mucha ayuda. Además él era mi mejor amigo casi mi hermano y hacía sentirme como si no estuviera sola.
Iba camino hacia mi habitación, pero al llegar al picaporte de mi puerta me detuve y caminé a la que se encontraba enfrente.
Abrí la puerta lentamente y en la cama se encontraba un bulto prominente, Louis estaba costado con los brazos y piernas extendidas mientras expulsaba suaves ronquidos.
Reí silenciosamente y con extrema delicadeza moví a mi hermano haciéndome un hueco.
    ¿_____? —Preguntó adormilado, besé su mejilla y me recosté en la almohada sobrante.
    Descansa hermanito. —Murmuré.
    Que tengas dulces sueños preciosa.
Cerré mis ojos permitiendo que los brazos de Morfeo me arrastraran a un abrazador sueño.

**
Unos suaves toques en la mejilla me molestaban. Abrí mis ojos parpadeando ante la cantidad de luz que había en la habitación, al tener mi vista enfocada me encontré con el sonriente rostro de Louis, depositó una bandeja en mis piernas y se marchó tarareando una canción. Lucía alegre.
    ¿Quién eres tú y dónde dejaste a Louis Tomlinson? —Le dije cuando ambos estábamos en el auto. Louis me miró mordazmente y continuó conduciendo.
    Tu sentido del humor es simplemente genial ___. —Contestó con sarcasmo. Liberó una de sus manos del volante y me dio un leve golpe en la cabeza haciéndome reír.
    ¿Me dirás que es lo que sucede?
     Es… —Suspiró enormemente—. Tengo una cita con Eleanor.
    ¿Qué? —Chillé acomodándome en el asiento. Le eché una ojeada y su sonrisa se fue desvaneciendo lentamente.
    Creí que estarías feliz por mí.
     Y lo estoy —dije rápidamente—. Es sólo que quiero que tengas cuidado. Tiendes a ir muy rápido con las chicas pensando que al fin será la elegida cuando no es así. Y espero con todo mi corazón que ella sea.
    ¿Entonces por qué reaccionaste así? —preguntó vacilante.
     Te recuerdo que le hiciste pensar a Eleanor que eres mi novio. ¿Cómo planeas salir con ella cuando supuestamente “estás conmigo”?
    ¡Mierda! —Golpeó el volante haciendo sonar el claxon, rápidamente quitó la mano—. Le diré que será una salida como amigos.
    Y ella no es la única que piensa que estamos juntos. —Lo miré mientras la esquina derecha de mi boca se elevaba.
    ¿Quién?
    Zayn —contesté—. Ayer que fue a mi habitación me dijo que hacíamos una linda pareja. Y que eras un buen chico.
     Esta farsa puede ser muy conveniente hermanita. —Murmuró mientras estacionaba el auto en el instituto.

Ambos bajamos del coche y nos adentramos a los atestados pasillos del colegio. Louis por ser un año mayor estaba en un edificio diferente al mío. Se fue dejándome en la puerta de mi aula correspondiente y se despidió agitando su mano.
Giré para entrar al aula pero choqué contra alguien. Levanté mi cabeza dispuesta a disculparme pero la sonrisa deslumbrante que me dedicaba hizo que enroscara mis brazos alrededor de su cuello mientras depositaba suaves y repetitivos besos en su mejilla. 
    Alguien está muy contenta hoy. —canturreó mientras me apretaba en el abrazo. Se separó un poco y dio un beso delicado a mi mejilla.
    Sólo estoy feliz de verte. ¿No puedo estarlo? Carpe Diem, Bieber.
    No sé qué rayos te sucede que estás de buen humor pero me alegro. El hecho de que estés huraña todo los días es horrible.
    Fingiré que no escuché eso. —Dije mientras me soltaba dejando sólo un brazo sobre mis hombros. Entramos juntos y caminamos dispuestos a nuestros lugares. Podía ver al moreno desde donde estaba. Sonreí instintivamente ante  el hecho de verlo. Pero dicen que lo bueno dura poco ¿no?
    Así que además de andar con Louis también andas con Justin. ¿No te han enseñado que eso es de mala educación? En mi religión lo llaman ser zorra. —Dijo alguien a mis espaldas. Y como por arte de magia mi buen humor desapareció.
    En mi religión me enseñaron a romper narices a quien se mete en donde no le importa. —Contesté secamente mientras me volteaba hacia la voz chillona que había hablado—. Y por si no sabías soy muy culta.
    No te tengo miedo. —Levantó su cabeza y me miró desafiante. Demuéstrale a ésta zorra quien eres Brittany. Sonreí.
    Deberías tenerlo. ___ no se anda con estupideces. Así que por tu bien, no te metas con ella. —Habló Justin, jaló mi brazo intentando retomar nuestro camino, el cual volvió a ser interrumpido.
    ¿Quién sigue? ¿Zayn? Eh visto que te acercas demasiado a él. Y no deberías. Zayn es mío.
    No desde que lo engañaste. ¿Quién es la zorra ahora? —Las pocas personas que se encontraban en el aula, las cuales estaban pendientes de nuestra discusión soltaron un ‘uuh’ a coro. Provocando que la rubia teñida se enfadara más.
    Eso no importa, él sigue siendo mío, así que ¡aléjate!
    Yo no soy de nadie. —Dijo el moreno desde el asiento de atrás—. Y menos de una cualquiera como tú. Así que te recomiendo que dejes de hablar de mí como si fuera de tu propiedad porque no lo soy.
    Bebé no puedes hablar en serio, yo te a…

¡Pum! Su frase quedó a medio decir ya que mi puño se estampó de nuevo en su operado rostro. Todos quedaron conmocionados ante mi brusco ataque. Las amigas de Britanny la ayudaron a levantarse mientras ésta chillaba maldiciéndome hasta de lo que me iba a morir.
Todos quedaron en silencio cuando el profesor Sheeran entró al aula. Vio a Brittany a punto de desmayarse y le indicó a sus amigas que la llevaran a la enfermería.
Sus ojos se encontraron con los míos, sonrió quedamente y después negó con la cabeza.
Me encogí de hombros indicándole con mi lenguaje corporal que ella se lo había buscado, cosa que era cierta.

    Espero que incidentes como este no se vuelvan a repetir señorita. —Me dijo Ed seriamente, aunque yo sabía que por dentro moría de la risa.
    Si profesor Sheeran. —Indiqué del mismo modo, asentí y después me acomodé en mi asiento junto a Justin. Ed comenzó a dar la clase, apoyé mi cabeza en una de mis manos y comencé a divagar. En realidad no tenía ánimos de prestarle atención a Ed, además yo no necesitaba de clases.
    Basándome en el nuevo plan de estudios, aquí dice que debemos estudiar la Filosofía de los ángeles desde su génesis. —Fue lo único que alcancé a escuchar ya que Justin me había dado un codazo,  me indicó con un dedo el lugar donde nuestro amigo estaba hablando y alzó una ceja.
    Interesante tema ¿no? —Susurró en mi oído—. Estoy hambriento de información.
Sonriente, me removí en mi asiento en busca de una mejor postura, y cuando lo logré agudicé mis oídos prestando atención a lo que Sheeran estaba diciendo.
Esto iba a ser divertido.

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