sábado, 28 de septiembre de 2013

O5- Another day



Unos fuertes golpes en la puerta me despertaron abruptamente haciéndome caer de la cama. Maldije en silencio y me levanté de un salto abriendo él gran pedazo de manera delante de mí. Un adormilado Louis estaba parado ahí.

    Gracias a todos los cielos que despertaste. No llegamos al primer periodo.
    Maldición. —mascullé— Iré a cambiarme.
    Te espero en la cocina. Justin ya está en el instituto.
    Estúpido Justin. —maldije mientras buscaba que ponerme en el armario.
En tiempo record estaba duchada y vestida. Bajé a la cocina tomando su desayuno. Me ofreció un poco pero yo solo negué con la cabeza. No tenía hambre en estos momentos. Tomé mi bolso imitando la acción de Louis. Con un gesto raro me indicó que subiera al auto.
    Sabes que puedo hacer que lleguemos en menos de un segundo.
    Lo sé ___. Pero estoy intentando ser normal.
    Suerte con eso. —reí.
    Oye, ¿recuerdas ayer cuando veníamos en el auto? —preguntó.
    Sip. Sin ánimos de ofender, pero esa Eleanor es una estúpida.
    ¡___, no la llames así! Ahora dime lo que pensó.
    Dice que soy muy hermosa, y que soy perfecta para ti. Además de que cree que soy una fuerte competencia. Y que un chico como tú jamás se fijaría en ella.
    Sí que es estúpida. —rió— Aunque sí eres una fuerte competencia. Pero no sé porque piensa eso, ella me tiene totalmente enganchado.
    ¡Dah! Reverendo idiota, ella no sabe eso. ¿Recuerdas que me dijiste que actuara como si fuera tu novia?
    Tienes razón en eso. —dijo— Creo que con esa actuación se demostrará si ella me quiere como algo más que a un amigo.
    Yo sé que lo hará Louis. Es difícil no amarte.
    Gracias hermanita, yo también te amo.

Logramos llegar al instituto para el segundo periodo. Entré al aula de lengua francesa y ahí se encontraba sentado el moreno. Me miró sonriendo. Llegaste. Sonreí de lado. Te dije que lo haría.
Me senté detrás de él, junto a Justin, quién me miró arqueando una ceja interrogativamente. Me estoy acercando a él, le dije. Pasó su brazo por mis hombros apretándome a él sonriendo.
En toda la clase Zayn no dejaba de pensar en su ex-novia, evitando totalmente lo que el profesor decía. Deja de pensar en ella y concéntrate Malik, le ordené.

La aburrida clase terminó. Ahora me tocaba gimnasia. Caminé sola hacia los vestidores y me coloqué el uniforme, no era más que unos shorts cortos negros de algodón y camisa oficial de la universidad.
En el campo todos rodeaban a un profesor que mascullaba que diéramos cinco vueltas alrededor de la cancha. Tomé mi posición y comencé a realizar el ejercicio, el cual no suponía ningún esfuerzo para mí. Cuarenta minutos después la práctica terminó.
Volví a los vestidores para darme una refrescante ducha y eliminar el sudor de mi cuerpo. Tomé unos jeans rotos negros y una camisa de los Rollingstone de mi locker.
Al terminar tomé mi mochila de nuevo, cuando escuché unas risas femeninas hacer eco en los ya vacíos vestidores.

    Entiéndelo querida. Un chico como él jamás se fijará en alguien como tú. —dijo una voz— Por tu propio bien aléjate de él, es mío.
    Si te interpones en el camino de Britanny ella te aplastará. —dijo alguien más.
    El no es nada mío, así que déjame en paz.
Me acerqué silenciosamente y pude ver que tres chicas acorralaban a una asustada Eleanor contra los lockers.
    Ya te lo advertí, él es mío.
    El no es de nadie. Y menos tuyo. Así que deja a la chica en paz. —dije.
    ¿Y tú quién diablos eres?
    Soy la que te pateará el trasero si no dejas a la chica en paz.
    Mira idiota, tú no puedes hablarme así. ¿Acaso no sabes quién soy?
    No lo sé y tampoco me interesa. —contesté— Por última vez, déjala en paz.
    Yo voy a hacer lo que se me dé la gana. Así que mueve tu estúpido trasero de aquí estúpida zorra.
Esta chica había acabado con mi paciencia.
Tomando el cabello de la rubia y lo jalé fuertemente, haciendo que chillara. Volteó hacia mí tratando de atacarme causando que mi puño se estrellara en su nariz haciéndola sangrar.
Las chicas a su lado sólo me miraron asustadas mientras tomaba las solapas de la blusa de la rubia y la estrellaba contra los lockers.
    Te dije que la dejaras en paz. Si te vuelves a meter con ella no sólo romperé tu nariz. Y ni se te ocurra ir con el director porque juro que no sales viva. ¿Entiendes?

Las tres asintieron para después salir corriendo. Miré a Eleanor tirada en el piso. No me había dado cuenta de que la habían empujado. Estiré mi mano y ella la tomó para ponerse de pie, dándome una sonrisa tímida.
    Gra… gracias.
    Como sea. —contesté con desdén— Sólo mantente alejada de ellas.
Acomodé mi ropa y salí de ahí. Una sombra se escondía detrás de la puerta trasera, alguien que no había notado que se escondía allí presenciando todo. Sonreí. Más vale que salgas de aquí Malik, éste no es lugar para ti. Es demasiado… afeminado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario