Después de una larga búsqueda, logramos
encontrar a mi hermano. Éste se encontraba con una chica, ambos hablando y
riéndose.
Oh
dios, es tan lindo. No puedo creer que me esté hablando a mí.
Reí
—
¿Y tú
de qué te demonios te ríes? ―preguntó el castaño― Ya sabía que estabas loca,
pero no pensé que tanto.
—
La
chica está que se muere por Lou, no cree que él le esté hablando. Creo que es
como un sueño que un chico como mi hermano le dirija la palabra.
—
Oh,
eres tan esnob ___, la chica es linda. Debo admitirlo, si no tuviera la mía
propia, créeme que en estos momentos le haría competencia a Louis.
—
Creí
que me amabas. ―fingí llorar― Lo nuestro se acabó Drew.
—
Claro
que te amo nena, hasta el infinito y más allá. Y deja de llamarme Drew.
Nos acercamos hasta la pareja. Me crucé de brazos y
fruncí el ceño hacia Louis, el me miró y sonrió ampliamente dejando a la chica
hablando sola. Caminó hacia mí y me tomó en sus brazos dándome vueltas mientras
besaba mi mejilla repetidamente.
—
Con
eso no estás perdonado William. ―dije molesta― No creas que unos cuantos besos
me ponen contenta.
—
Enserio ___ ¡¿Qué tienes tú con los segundos
nombres?! Primero me llamas Drew, y ahora lo llamas William.
—
Me
gusta decirles así. ―repliqué― Y no me distraigas, que estoy molesta con Louis.
—
¿Pero
yo que hice para que te molestaras? No puedes odiar al mejor hermano del mundo
―dijo haciendo pucheros.
—
No
seas infantil Louis. ―reí― Obvio nunca puedo estar molesta contigo, aunque te
odie por dejarme sola en el almuerzo.
—
Pero
no estabas sola.
—
Estaba con Drew que es lo mismo, no es muy
divertido que digamos.
—
¡Deja
de llamarme Drew, maldita sea! Y si soy divertido
—
Claro
amor, si lo eres. ―dije riendo― ¿Con quién estás? ―pregunté señalando a la
chica― ¿Es ella?
—
Sí.
―contestó Louis― Ven, los presentaré.
La chica parecía haber perdido toda su
alegría en cuánto nos vio. Sólo nos sonrió amablemente mientras Louis pasaba su
brazo por mis hombros.
—
Eleanor, te quiero presentar a mi amigo
Justin, ésta chica hermosa es ___.
—
Mucho gusto. ―sonrió el castaño― No sé cómo puedes ser amiga de Louis, es un
idiota.
—
Basta Drew, con Louis no te metas. ― lo
defendí, miré a la chica sin interés y después volví mi atención hacia mi
hermano― Los veo en la salida, tengo
cosas que hacer.
—
Yo te acompaño, necesito buscar a Madeleine.
Adiós Louis, Eleanor.
—
Los
veo luego chicos.
No tardamos ni cinco minutos en encontrar a
la chica de Justin, ésta resopló cuando lo vio y cambió el rumbo de su camino
para evitarlo.
Traté de sofocar una risa pero me fue
imposible. Mi amigo se dio cuenta de eso y me miró asesinamente, aunque su
mirada me daba cosquillas dejé de reír, y no por respeto hacia Justin, si no
porque Zayn Malik venía caminando por el pasillo.
—
Oh
dios, es esa chica de nuevo.
—
Al parecer no soy del agrado de Zayn —hablé
al castaño— piensa que soy una loca y me tiene miedo.
—
Concuerdo con él en eso de que estás loca,
porque lo estás, pero no te preocupes, aquí está el genial Justin para
salvarte.
—
Espero que no metas la pata de nuevo —dije mientras él me miraba mal.
Justin me tomó de la mano entrelazando
nuestros dedos y se acercó al pequeño grupito que rodeaba el casillero del
moreno, sonreí ante eso. Estaba más cerca de lo que pensaba.
—
¡Hola amigos! Es un placer verlos de nuevo.
Hey Ed, qué tal viejo.
—
Tanto tiempo Justin —habló Zayn— no sabía
que te juntabas con una rara.
—
Ella no es una rara idiota. Más te vale que
no te metas con ella.
—
Como quieras. Ella no es de mi tipo. Es muy
oscura. Me gustan las porristas. Además ya tengo novia.
—
Soy
tan oscura como tu mente Malik.
El chico me miró con los ojos abiertos
del shock. Sonreí de lado mientras me miraba.
—
¿Cómo
mierda hizo eso? —pensó.
—
Puedo
hacer mucho más de lo que te imaginas, ahora, por qué no dejas de actuar como
idiota, tus amigos pensarán que estás loco.
—
Yo… tengo que irme chicos. Err… los veo
luego.
Salió prácticamente corriendo, más bien
huyendo de mí, por última vez hablé a su mente con un simple “Hasta luego Malik” lo que causo que
casi tropezara consigo mismo. Justin a mi lado rió fuertemente y después de
despedirnos de sus amigos continuamos nuestro recorrido hacia la sala de
clases.
No hay comentarios:
Publicar un comentario